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martes, 4 de septiembre de 2012

Habemus Egus…



Una confusión bastante frecuente es creer que una persona tiene un ego grande cuando va por la vida de orgulloso, altanero o winner… y que las personas tímidas o apocadas carecen de ego… y no es así. Muchas veces el ego de la persona que ha elegido el papel de víctima es superior al del que toma el rol de victimario.
Porque ser víctimas es una posición muy cómoda que no permite asumir responsabilidades… Siempre será la vida, su madre, su padre o su esposo, los hijos, la suegra, la vecina, el portero del edificio, el perro, el gato, el clima, alguna enfermedad o pérdida, el destino… los causantes de sus males. Porque vivir buscando causas externas de todo lo que nos sucede es siempre cómodo y fácil…

He conocido muchos de estos egos victimosos y creo haber sido yo misma uno de ellos… tal vez por eso los atraía. Y la verdad es que mirar la vida a través de los ojos de una víctima puede ser un negocio redondo a la hora de evitar las consecuencias de nuestras acciones.

Un ego víctima siempre encontrará razones para no hacerse cargo de su vida y puede ser mucho más poderoso que uno de esos egos fuertes debido a que, muchas veces –hablo por mi– uno construye un ego sólido como medida de protección, pero por el solo  hecho de hacerlo de manera consciente ya no es un ego dominante… He creado a ese ego para tenerlo a mi servicio. Me ayuda a moverme en la vida pero soy yo quien lo comanda. Yo se cuando necesito salir al mundo con prestancia y firmeza e invoco el auxilio de ese servidor mío… pero apenas entro en casa me quedo conmigo misma, con mi ser y le doy la tarde libre a mi “súper ego” como le llamo yo… y al día siguiente vuelvo a vestirme de chica superpoderosa y salgo a la vida… es el juego 3D que debemos aprender para vivir en este espacio/tiempo lineal… y nadie está libre de este juego… solo que la mayoría lo realiza de forma inconsciente.

Suelo ser insistente con el tema: “todos tenemos ego”. No hay nadie que viva la experiencia 3D libre de ellos… Puede que algunos seres más evolucionados cuenten con un repertorio egoico más frugal y en su ropero mental tengan  menos vestiduras egoicas para salir al mundo; o también personas que sean capaces de identificarlo a cada uno de sus egos y controlarlos… pero ¿libres de ego? Solo cuando abandonamos el planeta.

Me entretengo observando a los animales, en realidad a mi perro, y creo que él está completamente libre de egos. A él no le preocupa ser adecuado o lo que dirán de él, simplemente se expresa… El corre hacia mi demostrando su amor sin que le importe nada más… Vive desde dentro, desde lo que siente y lo expresa sin temor a los juicios. A él solo le importa verme feliz y aunque muchas veces lo ridiculizo con mis juegos, pero él no le de importancia a ese detalle y sigue jugando conmigo… mentalmente comparo tener esas actitudes con humanos y creo que no me miran más… Mi perro disfruta cada segundo de su estadía en el planeta y come cuando tiene hambre, no cuando es hora de comer… él elige dormir cerca de la ventana porque le encanta recibir los rayos del sol… juega porque le place, se acerca solo a personas con buena vibra, elige con el corazón y afortunadamente no piensa, por eso creo que no hay ego en él… es como un niño y por eso amo a mi perri…

Si nosotros, en vez de esconder al ego, de luchar en su contra, de soñar que lo hemos anulado, empezáramos a tener largas charlas con él para conocerlo a fondo podríamos trabajar en conjunto… Descubriríamos que los egos no son malos en si, lo malo está en identificarse con ellos. Podríamos formar sociedades beneficiosas con cada uno de estos egos para que nos ayuden a cumplir la misión en la Tierra… porque al fin a al cabo los egos son esos servidores que nos ha dado el Universo para poder movernos por la inmensa variedad de actividades y ambientes que hay en la Tierra. Si somos conscientes de que tenemos a estos auxiliares que nos ayudan en este viaje terrenal la pasaríamos bastante mejor y no confundiríamos al jefe con el servidor.

Entonces, espero les quede claro que todus habemus egos… 

Me® 

 Si reenvías este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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