domingo, 16 de junio de 2013

Ritual de Abundancia con las semillas que nos dejó el Otoño



Llegó anunciando lluvias… pasó como una ráfaga y ya tenemos que despedirnos de este Otoño, que entró desafiante y nos ha puesto a todos de cabeza con su energía transformadora… A ver ¿Quién de nosotros puede decir que se encuentra igual que al comienzo del año?  nadie… porque esta vez el Otoño cumplió su misión como nunca y nos ha transformado… o quizás solo nos despojó de todas esas capas de ego que soltamos como hojas mecidas por los vientos del dolor y mojadas con alguna que otra lágrima… somos cada vez más genuinos… aparece nuestra esencia y, aunque no ha sido fácil dejar caer todo lo que creemos es nuestro, nos sentimos liberados… esperanzados… aún en medio de la confusión.

Realizaremos este sencillo ritual para hacer consciente la energía transformadora en nosotros mismos ya que usaremos semillas de diferentes tipos y las semillas nos representan a nosotros. Dentro de cada diminuto grano se encuentra la síntesis de la vida, que ayudada por los cuatro elementos: agua, tierra, fuego y aire es capaz de ver la luz y transformarse en una planta, un árbol, un fruto de cae del árbol y reinicia el ciclo tantas veces como el Universo disponga… Así nosotros nos transformamos decenas, -que digo- centenas y millones de veces porque somos eternos…

Para hacer este ritual necesitas semillas de cualquier tipo. Yo elegí porotos (frejoles, judías) maíz, y lentejas porque son las que más conozco, me son familiares y representan la idiosincracia de mi país porque han sido el sustento de muchas generaciones que tuvieron vida por la energía entregada por estas legumbres.

Colocarás las semillas en un frasco, florero, frutera o copón –hasta puede servirte un vaso grande– lo llenas con tus semillas favoritas, pueden ser mezcladas o por capas. Les colocas una vela de cualquier color encima -como en la foto- y la enciendes la noche del 22 de junio, para esperar el invierno y dejar atrás el Otoño.

Cuando enciendas la vela repites 7 veces, con mucho amor:
“Semillas que vienen de la tierra y a la tierra volverán, les pido que llenen mi vida de abundancia y fertilidad.
Que en mi casa abunde el sustento, en mi corazón la alegría y en mi familia la paz”
Así es y así será.

Puedes encender la vela por tres días seguidos, durante unos 20 minutos, mientras repites por 7 veces:
“Semillas que vienen de la tierra y a la tierra volverán, les pido que llenen mi vida de abundancia y fertilidad.
Que en mi casa abunde el sustento, en mi corazón la alegría y en mi familia la paz”
Así es y así será.

Conserva este copón de semillas durante todo el invierno como adorno sobre tu mesa o en la cocina. Será el recordatorio constante de que la abundancia se manifiesta en tu hogar.
Si lo deseas, puedes hacer varios copones y regalar a tus amigos o familia, como un amuleto de prosperidad. Hazlo con tanto amor, como si lo hicieras para ti.

Una vez terminado el invierno, puedes entregar las semillas a la tierra o lanzarlas a algún río o arroyuelo. Lo importante es que vuelvan a la naturaleza.

Eso es todo… Las semillas son un preciado tesoro que aún no somos capaces de valorar y justo ahora, con la llegada del invierno, mientras nos recogemos en el hogar dedicaremos tiempo a reflexionar sobre la vida, no solo la nuestra, sino la vida que reina en todo el planeta.

Que la abundancia les acompañe durante todo el Invierno!

Nota: No es importante lo que hagas con los restos de vela en cualquier ritual. Puedes guardarlo, reciclarlo o tirarlo a la basura, no alterará en nada la efectividad del ritual.

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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