viernes, 22 de octubre de 2010

Cosas del Ego



Me produce cierta hilaridad cuando las personas dicen: “Yo no tengo ego” o “Tengo súper trabajado mi ego”  porque eso demuestra la falta de conocimiento que se tiene respecto a sí mismos y de Mr. Ego.

Nadie que camine por estos valles fértiles de la Tierra puede no poseer ego ya que es parte del aprendizaje terreno. Cuando nos entregan el paquete de la encarnación viene incluido un pequeñísimo ego, que nosotros nos dedicamos a inflar. Alguien que no posea ego equivale a pasearse desnudos por las calle mostrándose ya que usamos al Ego para cubrirnos ¿de vanidades? A veces…  Pero principalmente nos acorazamos bajo un ego porque somos inseguros y creemos que ser lo que somos no gustará a los demás y el ego nos da la falsa sensación de seguridad. Sin esa capa de ego como se enfrenta a sus compañeros del colegio y más tarde a los del trabajo, como plantea sus puntos??  Como dije en un posteo anterior, el ego es un instrumento para manejarnos en la tridimensionalidad, y en si no tiene nada de malo. Lo malo está en identificarse completamente con él.

El ego es como una coraza que todos llevamos porque no hemos desarrollado la capacidad de mostrarnos. Vivimos cubiertos de estos egos para sentir que somos parte de este mundo y así defender un lugar que nos pertenece por derecho propio.

Hay egos de todos tamaños, colores aromas y sabores… Hay tantos egos como seres humanos y hasta aquellos que creen no ser egos lo son.
La mayoría tienes sus egos con el aspecto: “soy bonita y sexy” y con sus estudios: “soy ingeniero, y me hace importante porque es mejor que ser albañil… etc. pero hay egos patriotas: “sho soy argentino ché”…  ó “Eu sou o maior país do mundo”. También tenemos egos sexuales: “es que yo lo tengo más grande” en los hombres, y “es que mi marido me dice que yo soy tan especial, que jamás me engañará con otra porque nadie está a mi altura” en las mujeres… Jajaja…  Hay egos intelectuales, egos filiales, egos profesionales, egos costumbristas, egos maritales, egos emocionales, egos, egos, egos, egos… El mundo está dominado por los egos.

Yo también tengo mis egos y son enormes… pero los tengo como mis fieles servidores a los que acudo en caso de necesidad. Los conozco y reconozco  y de vez en cuando descubro un nuevo ego dentro de mi repertorio egoico y lo saludo, le digo cuales son las reglas de convivencia conmigo. Le dejo muy claro que está a mi servicio y que será mi complice en ciertas situaciones y nada más… Pero sé que no son parte de mi escudo protector pero que no son “yo”. Me divierten mucho mis egos y me son necesarios para poner los límites cuando es preciso hacerlo.

Como he dicho o escrito antes, no hago una apología de Mr. Ego, pero lo acepto, es parte de mi humanidad… No se aún vivir sin ellos y mientras tanto convivo con mis egos y se que llegará ese día en que ya no los necesite más y los dejaré ir… o serán ellos quienes se alejen de mi.

No estamos preparados para vivir sin egos en esta tercera dimensión y por eso tenemos que ser capaces de domesticarlos para poder convivir en armonía con ellos. No luches contra tu ego porque esa energía lo hará más fuerte. Solo acéptalo, dale un espacio en tu vida y mantenlo controlado. Recuérdale constantemente que el jefe eres tú, que siempre lo serás y si en algún momento te hace un golpe de estado, no le declares una guerra... obsérvalo... aprende de él y solo recuperarás tu poder...

Amigarnos con Mr. Ego no es cederle el poder... es simplemente aceptarlo.

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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