miércoles, 22 de septiembre de 2010

♪♫ La Bendita Primaveraaaa ♪♫ ♪




Desde niña fui seducida por la estación de las flores y el amor… Nací en mitad de la primavera, cuando todo era aromas y colores y en cada estación florida vuelvo a renacer… Crecí bajo unas buganvilias y cuando las veía brotar mi alma se estremecía de alegría… Así como muero en cada invierno y me encierro en mi caparazón para reencontrarme con ese Ser que durante la época estival queda un poco abandonado porque me toca vivir para afuera, con la llegada del mes de la patria renazco y me siento más viva que nunca, como si toda esa savia que recorrió mi tronco y mis tallos mientras hibernaba fuese una inyección de energía vital

Cuando llega septiembre vuelvo a ser esa niña que descubre brotes en las plantas y ayudaba a mi abuelo a sembrar tomates, choclos y albahaca en el enorme patio de la casa vieja... También empezaba a ver desfilar a mucha gente por la casa de mi abuela, donde me crié, porque ella era modista y durante esta estación tenía doble trabajo porque debía hacer ropas coloridas, además de vestidos de novia y fiestas porque la primavera es para celebrar…  

Largas tardes sentada junto a la máquina de coser y yo con apenas 5 años le ayudaba a mi abue a unir telas con alfileres y tizando los moldes… Desde la ventana nos llegaban los aromas de flores del durazno, guindos y ciruelos… Los bulbos crecían rápidamente y yo me sentaba a mirarlos extasiada porque tenía prohibido cortar algún tallo, porque “la plantita sufre”, me decían y yo me imaginaba a la planta llorando de dolor...

Despertaba cada mañana con el olor a Magnolias en toda la casa y me gustaba sacar las hojitas del Acacio para jugar al "me quiere mucho, poquito o nada..." Infancia y Primavera son uno solo en mi vida...

Somos parte de este cosmos infinitum y vivir en armonía con los ritmos de la naturaleza es cosa de sabios. Las estaciones nos marcan ciclos en nuestras vidas y procesos internos, aunque no nos demos cuenta… Aceptar estos cambios que nos ofrece la madre Natura es una oportunidad de crecimiento. Cada primavera es un renacer… Es el momento en que nos sentimos revitalizados, energético y estamos listos para salir a la vida después de 3 meses de hibernación. Es una época de esperanza y alegría para muchos y de contrastes para otros.
No te quedes fuera de este nuevo ciclo de tu vida. Abrete a la oportunidad que te da la vida de un nuevo nacimiento y vuelve a ser ese bebé que sale al mundo mirando todo como si fuera la primera vez y descubriendo la vida que, a pesar de todos sus conflictos es en realidad hermosa… Primavera es la oportunidad de empezar desde cero…

Es tiempo de poner las semillas que quieres cosechar en verano… Siembra afectos, alegría, confianza… Planta un árbol en tu jardín… Siembra amor en algún corazón… Mira a la tierra como a un ser vivo y su generosidad, que es inagotable… Comparte momentos al aire libre con tu familia… “desenchúfate” del radio, el computador, la televisión y el teléfono… Vuelve a ser el/la niñ@ que disfrutaba cada momento y se entregaba a sus juegos viviendo solo en el presente… Renace… Renuévate… reconéctate con tu SER…
La Primavera es una fuente inagotable de oportunidades para todos… Por eso es bendita y siempre yo canté la canción de Yury así: ♪♫♪ Que importa siiiiiiii, para enamorarme basta una hora… Pasa ligera la bendita primavera… ♪♫♪ (aunque en realidad bastan solo 10 minutos para enamorarme…

Me® 
Publicar un comentario

Déjanos tu huella...