miércoles, 3 de noviembre de 2010

Y tú ¿Cuándo sales a la Luz?


Todos fuimos testigos, hace unas semanas, de la salida de los 33 mineros a la superficie y nos unimos en esa alegría. Los hemos visto retomar su vida bajo el ojo acucioso de los medios y nos hemos emocionado viéndolos dar gracias por estar vivos. Tal parece que son niños que nacen a la vida y ven por primera vez la luz… ¿Y nosotros? ¿Cuándo veremos la luz?
Los mineros vivieron 17 días alimentándose con tan solo una cucharada de comida enlatada y media taza de leche, no veían el sol, no miraban TV, no ojeaban la prensa, no sabían de sus seres queridos, ni siquiera podían llamarlos por teléfono. Se quedaron solos, sin más compañía que ellos mismos y aún así no perdieron sus fuerzas. Siguieron luchando, orando y esperando que los encontraran. No abandonaron su Fe.
Nosotros seguíamos acá arriba viendo todos los días a nuestros familiares y peleándonos con ellos, comiendo cada vez que sentimos hambre y también por gula. Podíamos ver la televisión, abrir al computador o discar cualquier numero para charlar con algún amigo y aún así seguimos repletos de insatisfacción y solo escuchamos quejas a nuestro alrededor… Vivimos en el túnel de la insatisfacción, encerrados en pozos de miedo y esclavos de la comodidad y la inercia… Soñamos con una vida distinta, pero no hacemos nada por alcanzar ese sueño ¿Cuándo salimos hacia arriba?
Antiguamente la gente vivía menos depresiones y no, como muchos creen, porque permaneciera más tiempo ocupada, sino porque había menos ruido en el exterior que los distrajera. En la actualidad tenemos tantos distractores que hacer contacto con nuestro interior cada vez cuesta más y por eso vivimos deprimidos y angustiados… Nos hemos perdido a nosotros mismos y vamos buscando desesperadamente afuera aquello que solo podemos hallar adentro.
La vida nos remece, nos provoca crisis, oportunidades para el crecimiento, solo con el fin de que perdamos el encanto con el “afuera” y nos encontremos con nuestra verdadera esencia… Conozco muchos que se encontraron, se abrazaron y van juntos, de la mano con su SER y también conozco a otros que no fueron capaces y se llenaron de pastillas para acallar el dolor y siguen sobreviviendo como zombies… Desgraciadamente solo aprendemos a través del dolor y ante una experiencia límite se nos caen todas las capas con que nos cubrimos y quedamos solamente nosotros, desnudos ante la existencia y teniendo que optar ¿SER o no SER? He ahí el gran y eterno dilema…
Tal vez por eso es que estos 33 mineros nos provocan tanta fascinación y los llamamos “héroes” porque fueron capaces de hacer la tarea más difícil de todas. Mirarse ellos mismos y elegir entre el SER o el no SER… Ahora están nuevamente hipnotizados con el afuera que parece ofrecerles tanto… Pero no me extrañaría que en un tiempo alguno de ellos declare: “Quiero volver al interior”…que es un modo de decir "Quiero volver a encontrar la Luz"... Porque muchas veces la encontramos pero la dejamos ir...
Me®
Publicar un comentario

Déjanos tu huella...