viernes, 12 de noviembre de 2010

A veces basta con un café...




A veces basta con un capuchino italiano, un muffins de chocolate y una larga y amena charla en un café al aire libre, al lado de Museo de Bellas Artes, oyendo el canto de los pajaros que hay en los árboles del Parque forestal para pasar una grata mañana...

Solo faltó decir ¡Gracias Ale! y para la próxima invito yo...

Me®

2 comentarios:

Antropológica dijo...

Gracias Mer por aparecer en nuestras vidas, por ser esa mezcla no extraña, pero única de niña/adulta, pero sobre todo, ser tú.

Mer Vivar dijo...

Gracias Ale y ya sabes el porque me llevo tan bien con tu hija: Nos relacionamos de niña a niña...
Un abrazo para ambas ♥

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