lunes, 25 de enero de 2010

La Aromaterapia

 
Las esencias aromáticas son el regalo más valioso que nos hacen las plantas; representan su energía vital, su espíritu, su inmunidad. Estos verdaderos elixires son un bálsamo para el cuerpo, la mente y el alma.
 
Más allá del conocimiento de sus propiedades, debemos prestar atención a la respuesta del cuerpo y los sentidos. Si un aroma no te agrada o por algún motivo lo rechazas, déjalo. Los beneficios de los aceites esenciales van desde relajación, pasando por  su capacidad coadyuvante en el tratamiento de alguna molestia física, hasta el estímulo energético de amplio espectro. 
 
Algunos de sus usos:
 
Estimulantes: alcanfor, anís, comino, coriandro, enebro, estragón, limón y romero.
 
Termogénicos: alcanfor, anís, benjuí, canela, clavo, comino, coriandro, estragón, jengibre, mejorana, nuez moscada y orégano.
 
Afrodisíacos: amaro, patchouli y sándalo.
 
Sedantes: amaro, benjuí, enebro, lavanda, manzanilla, naranjo, nerolí (pétalo del naranjo), olívano, patchoulí, rosa, sándalo e ylang-ylang.
 
Antisépticos: árbol de té, cajeput, canela, clavo, lavanda, limón, niaoulí, orégano, pino y tomillo.
 
Descongestivos: eucalipto, hisopo y salvia.
 
Digestivos: jengibre, nuez moscada e hinojo.
 
Compartimos un botiquín con algunas esencias de uso común. No hay como la experiencia para adquirir maestría en su uso, incluso te irás animando a hacer tus propias fórmulas con propiedades que irás descubriendo.

Fuente: Universidad por el Despertar

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