domingo, 10 de noviembre de 2013

Tiempo de Volar…


Sí, ya comienzan a sentirse algunas exclamaciones de júbilo… es como un sentimiento común de que lo peor ya pasó y se percibe mayor calma en el ambiente.

La energía reinante sintoniza con los latidos del corazón por eso resulta tan  difícil continuar habitando los reinos de la razón. ¿Quién no quiere renunciar a  un trabajo muy conveniente en pos de hacer lo que más le gusta? ¿O quién no se ha replanteado últimamente su relación de pareja? Poco a poco vamos alineándonos con la nueva vibración y empezamos a hacer consciente que tenemos alas… pero las alas no sirven para quien quiere seguir caminando con sus dos pies, hay que atreverse a usarlas… La vida lo sabe y por eso nos está quitando ese piso firme de debajo de nuestros pies, solo para que nos atrevamos a soltar el vuelo.

Hace algún tiempo escribí en un post la historia de un pajarito que habitaba en un bosque seco y sombrío, y que debía desplazarse muy lejos para encontrar su comida por no atreverse a abandonar la “seguridad” de su nido construido sobre un viejo árbol seco, hasta que un día una ráfaga de viento derribó su árbol ya leñoso y se vio obligado a volar lejos, encontrando un bosque hermoso, lleno de árboles, alimento y muchos amigos… Y así la vida nos está quitando ese tronco en que basamos nuestra seguridad, para obligarnos a salir del entorno conocido a explorar todo lo nuevo y maravilloso que la vida nos ofrece…

Siempre que abandonamos un lugar o espacio nos embarga la tristeza por lo que queda atrás y el temor por lo que tenemos adelante. Las energías del momento presente están ajustadas para liberarnos del miedo, por eso un sentimiento de confianza nos inunda a ratos y queremos correr hacia lo nuevo… pero aún no hemos abandonados del todo el gobierno de la razón y es ella quien nos dice: Detente! Y, aunque obedecemos, dentro de nosotros continúa el llamado a elevarnos, a abandonar este territorio donde no queda más que explorar.

La mejor manera que tenemos de estrenar alas es poquito a poquito… un día un aleteo, otro simular un planeo sin soltar los pies… luego elevarnos… y de pronto ocurrirá… no nos daremos ni cuenta de que estamos volando y observaremos el paisaje desde otra perspectiva mucho más amplia y desde otro nivel de conciencia… pero para eso hay que atreverse… Debemos hacer uso de esa pasión novembrina que nos está inyectando la energía precisa para dar el gran salto… No en vano transitamos hoy por los reinos de escorpio, quien rige la transformación y con su energía nos está impulsando a ser eso que siempre hemos sido, pero que olvidamos porque aprendimos a arrastrarnos en vez de volar…

Pero ¿Qué es volar?

Volar es mirar hacia otros horizontes… volar es confiar en tus capacidades y creer que si puedes… volar es tomar decisiones, optar por cosas mejores, por una vida más plena… Volar es no ponerte límites… Volar es correr un riesgo… es avanzar… es liberarte de las presiones de Ego… Volar es sentir con la cabeza y pensar con el corazón… Volar es ser tú mismo…

Y qué estamos esperando?

¡Todos a volar!!!

En Amor y Conciencia.

Me® 

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