miércoles, 3 de abril de 2013

Vaciándonos



Si tú quisieras tomar un café y vas a la cocina en busca de un pocillo y encuentras dos: uno lleno y el otro vacío ¿cuál elegirías?

La taza solo sirve cuando esta vacía, ya que su mayor utilidad es contener. Podemos ponerle líquidos, sólidos y hasta gaseosos y ella recibe sin discriminar. La taza es esencialmente receptiva y está siempre dispuesta a recibir, pero si guarda por mucho tiempo con el mismo producto éste se pudre y contamina, no solo la taza sino el exterior.

Nosotros también somos receptivos en esencia y tampoco discriminamos.
Contenemos muchas cosas acumuladas: ideas, sentimientos, sensaciones, prejuicios, experiencias, secretos… rabias y rencores… esperanzas y sueños,  tenemos una propensión a guardar y acumular y somos tan apegados a todo y a todos que nos cuesta mucho desprendernos de lo innecesario… si hasta nos cuesta evacuar al cuerpo… y le doy mil dólares a quien me cuente que no guarda esas ropas que ya no le quedan.

Cuando llega la gente a mi consulta vienen llenos, de inquietudes, de dramas, de nerviosismo, hábitos nocivos, de supersticiones, de ideas impuestas, de relaciones tortuosas, de necesidad de control, de orgullo, de heridas… y los invito a vaciarse… y es la parte más difícil porque como cuesta soltar, incluso lo que nos hace daño.
La parte buena de esto es que todos estamos también llenos de sueños pero debemos ir sacando cada uno de esos sueños de nuestra taza ¿Cómo? Cumpliéndolos…

Hoy quiero invitarte a que te vacíes de todo lo innecesario, lo que te hincha, lo que te estresa y contamina… vacíate, permítele a tu cuerpo de energético que drene esa parte que le impide mostrar toda su luminosidad. Porque una taza solo sirve cuando está vacía y si quieres que el Universo te llene de nuevas cosas, debes generar ese vacío dentro de ti.

Así que te vas a sentar cómodamente en una silla. Cierras los ojos e imagina que tienes un tubo por el que drenarás para vaciarte… generalmente la gente imagina que ese tubo es la prolongación de su aparato excretor y visualiza que expulsa sus desechos energéticos por el mismo lugar donde el cuerpo elimina su basura biológica. Tú puedes hacerlo por donde quieras.
Visualiza como eliminas la tristeza, la rabia, los recuerdos tristes, los sueños incumplidos, las malas palabras recibidas y dadas, los duelos, las aprehensiones… Tú sabes exactamente que cosas, hábitos, situaciones, problemas, o emociones deberás dejar ir…
Puedes permanecer todo el tiempo que estimes necesario vaciándote de todo ese exceso de equipaje que te impide avanzar... aliviana tu carga… aligérate.

Vaciarse en un proceso sanador y a medida que liberas toda esa energía innecesaria para tu avance, notarás como te sientes más fresco y liviano… purificado… Te alivias notablemente soltando pesos que nada aportan a tu vida y recuperas alegría y vitalidad…

Hoy es un día para vaciarte y las energías de otoño colaboran en esta tarea, ya que los árboles están despojándose de sus hojas para dejar ese espacio vacío que nuevas hojas cubrirán en primavera…

No temas a quedar vacío… es lo que el Universo está esperando para llenarte de lo nuevo que tiene preparado para ti…

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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