lunes, 1 de julio de 2013

Y pasamos Junio…



Así como los abuelitos celebran el 1 de septiembre porque pasaron agosto, así estamos nosotros de contentos porque sobrevivimos a junio, lo que no es menor, debido a las tremendas sacudidas de la nave 2013, que ocasionó un caos de proporciones en nuestras vidas... pero no cantemos victoria porque julio se viene lleno de sorpresas, aunque trae el gran regalo de la reconciliación: Es hora de reconciliar nuestro pasado y nuestro presente, hora de aceptar que todo lo que hemos experimentado ha sido la preparación para este momento tan especial que vivenciamos ahora.

Para muchos es difícil comprender lo que está sucediendo porque no son del todo conscientes que vamos viajamos por la gran carretera cósmica. Es una odisea personal y también colectiva. Nos dirigimos hacia dimensiones superiores mientras nuestros cuerpos viven la metamorfosis necesaria para ajustarse al sistema de vida de ese Nuevo Mundo y nos encontramos como crisálidas, suspendidos en el espacio/tiempo, en total quietud, silencio y oscuridad terminando este proceso de purificación profunda… nos estamos limpiando y recalibrando porque ajustamos todas nuestras moléculas a la nueva vibración… mientras el destino nos llueve lentamente para lavar tanto karma acumulado durante todas las encarnaciones que tuvimos en 3D aprendiendo, creciendo, despertando…

Nos encontramos en la fase de crisálida y permaneceremos en ese estado durante todo julio, en una profunda sanación física, mental, emocional y espiritual, para poder soltar hasta la última capa de ego: ese capullo con que nos protegimos durante tantas vidas… Debemos quedar tan ligeros, que podamos por fin elevarnos.
Pero el ego se resiste a abandonarnos, por eso la ansiedad y el cansancio nos mantienen casi inertes… nuestras emociones se alteran para liberar todas las energías almacenadas en el interior y durante el día los continuos mareos nos obligan a estar más quietos, sintiendo como oleadas de calor recorren nuestro cuerpo quemando así los residuos energéticos que liberamos… y desde arriba nos asisten seres superiores que anhelan nuestro retorno a casa… no estamos solos porque hay Ángeles y Maestros que nos llevan cogidos de la mano.

Solo queda desprendernos del capullo para alzar el vuelo, ese capullo compuesto de toda nuestra información kármica, del programa de creencias limitantes que nos dio la ilusión de separatividad, de todos los paradigmas heredados de ancestros… y vamos despojándonos poco a poco de esa envoltura porque, aún en medio de la soledad, del caos y la confusión, tenemos la confianza de que algo maravilloso sucederá cuando seamos libres.

El cielo nos regala agua purificadora formada por un gran trino entre Júpiter, Neptuno y Saturno que crean esta potente energía curativa que nos bañará a todos sin excepción, continuando con el proceso depurativo del alma… También 4 planetas en retrogradación nos invitan a ir hacia el interior para encontrarnos y alcanzar la tan anhelada paz…

Seguimos viajando y ajustando, equilibrando, limpiando y sanando para llegar al estado de total pureza que necesitamos para habitar ese Nuevo Mundo que nos está esperando… y en medio de este tormentoso viaje nos estacionamos en el invierno del lado sur del planeta para recibir la calma, el silencio y la oscuridad que necesitamos para que la oruga madure y pueda usar sus alas. Mientras las energías del signo Cáncer cubren totalmente a la Tierra que gesta dentro de si el nuevo mundo, así como nosotros gestamos en nuestro interior al humano consciente.

Mientras tanto queda seguir transitando, en estado latente… esperando… resistiendo… confiando… agradeciendo… porque muy pronto ya no habrá más oscuridad y contemplaremos la vida desde lo alto, agitando nuestras  alas multicolores porque nos habremos transformado en mariposas…

Me® 

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