domingo, 7 de julio de 2013

Es Tiempo de crear...



Ha sido emocionante llegar hasta esta etapa. Iniciamos el segundo semestre del año después de un periplo muy sanador por la primera mitad de este serpenteante 2013.

Aunque las energías siguen estando muy mezcladas y aún no sabemos diferenciar lo que pertenece a las ruinas del viejo mundo de las energías que salen a encontrarnos desde el nuevo mundo, nos sentimos tranquilos y a la vez ansiosos… con nuestros corazones henchidos por la emoción de estar aquí, a pesar de tener el alma un tanto magullada después de haber quitado a jirones varias capas de ego, pero estamos vivos, en toda la extensión de la palabra.

Y para los que creen que llegaremos a algún lugar físico lamentaré decepcionarlos porque así como el viejo mundo estaba construido por energías, el nuevo mundo también lo está y se vive sintonizando con las frecuencias de una dimensión superior… y viene con un plus: lo creamos nosotros mismos con todo el potencial de que disponemos hoy para vivir esto desde la conciencia, que es donde ocurre todo.

Mucho de la desorientación que nos invade es porque estamos perdiendo -literalmente- la razón, ya que hemos estado activando fuertemente el lado derecho del cerebro y nos sentimos más conectados al alma y la emoción… nos motivamos a hacer cosas distintas porque la creatividad anda suelta.

Hoy nos toca convertirnos en arquitectos para construir la maqueta de nuestro hogar soñado; escultores para dar forma a nuestros ideales, pintores para colorear cada uno de esos anhelos, artesanos para pulir cada detalle ensoñado... Hoy nos hacemos cargo de nuestra vida y nos toca crearla… Nos hemos convertido en adultos. Atrás se quedaron las viejas estructuras en donde la humanidad se sostenía y en donde éramos como pequeños niños que necesitábamos una mano que nos guie. Acabamos de graduarnos y empezamos a fluir… todo lo vivimos desde dentro y nos lanzamos hacia la gran aventura de cumplir nuestro contrato álmico, ese que ha quedado impreso en el Universo.

Todos estamos aquí por alguna razón pactada de antemano y lo que vivenciamos es parte del aprendizaje que elegimos hacer individualmente y de manera colectiva. No hay casualidades ni premios ni castigos… Todo ocurre de un modo sincrónico y perfecto.

Todavía nuestro cuerpo no se adaptó del todo a las nuevas energías y a ratos nos sentimos mareados, como si tuviéramos un pie en el viejo mundo y otro en el Nuevo… y así mismo es. Nos encontramos entre las fronteras de los dos mundos y sus respectivas vibraciones son tan disímiles que no es tan fácil pasar de una a la otra. Y mientras seguimos creciendo, madurando, despertando… creando conciencia en este viaje que no por acontecido deja de ser maravilloso…

Seguimos acompañándonos en este proceso amigos lectores y mantengan la confianza intacta porque se vienen tiempos de mucha luz… 

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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