lunes, 11 de febrero de 2013

Mudar la piel...


Una preciosa vista del balneario "El Canelo" desde sus bosques...

A propósito del año de la serpiente, anoche llegó deslizándose sigilosa y sorpresivamente hasta mi casa una serpiente de fuego. Me llama desde el principal puerto del país y cuando le digo que estoy en la playa solo responde –voy para allá– y corta… mientras yo preparo una cama para recibirla y desocupo los cajones del armario porque ella, del año 77, con su energía acua-ariana lleva siempre consigo un enorme cargamento de inquietudes…

Llega casi a medianoche, con tortitas y calugas de Curacaví y la calidez de sus abrazos. Nos bebemos unas tizanas con miel y después de una amena charla nos dormimos… hasta que suena el despertador y salimos a caminar por los bosques de El Canelo en la V región para hacer el saludo al sol. Me cuenta, entre hipos y lágrimas como es que la vida la lleva desde un lado hacia el otro, como un péndulo porque en algunos instantes dice sentirse feliz con su vida profesional porque se ha esforzado mucho por tener éxito y goza de ciertos privilegios que muchos quisieran tener (ella es periodista y trabaja en un canal de televisión) y en otros momentos esa vida la hace sentir terriblemente vacía y se vuelca hacia su búsqueda espiritual que le llena el alma pero le causa mucha inseguridad respecto a lo material.

Para mi está claro lo que su alma le está pidiendo, pero la dejo hablar para que ordene sus ideas y pueda aclararse sola… de pronto me mira y me dice - ¿Por qué sonríes? A mi me parece dramático lo que me pasa – también tiene Urano en Escorpio – y ahí yo suelto una carcajada.
– Es que si te escucharas te darías cuenta de que tú misma tienes la respuesta… – ¿¿?? –  Es simple y conocido para ti: debes mudar la piel. Tienes que soltar ese traje que te cubrió durante los últimos años porque cuando te vestiste de éxito eras una jovencita egoica y vanidosa y ahora eres ya una mujer más serena y conciente... necesitas otro traje…
Ella solo llora desconsoladamente mientras el sol aparece entre las copas de los frondosos pinos. Me siento a su lado y la dejo llorar porque se que es un llanto liberador…
– Ok, me hace sentido eso. Ya no soy esa joven llena de ambiciones, o tal vez sigo siendo ambiciosa, pero he cambiado mis metas. Ahora quiero realizarme y ser feliz, eso es el éxito para mi… pero no quiero pasar pellejerías… Es muy difícil decidir entre la seguridad y la felicidad cuando no van de la mano.

Todos estamos en lo mismo y últimamente nos cuestionamos acerca de lo que estamos haciendo, el trabajo que realizamos, las personas con las que nos reunimos o sobre la actitud que tenemos ante la vida… Estamos mutando. No somos los que éramos hace cinco, o diez años y tenemos que tener el valor para hacer el cambio. Este año es precisamente para eso: Tomar decisiones y dejar atrás lo viejo… pero nadie te obliga… Tú decides lo que quieres hacer con tu vida. Solo te digo que se acabó el tiempo del hacer y el tener, estamos viviendo en la energía se SER y por eso hay tanto descontento en el ambiente. Estamos buscando…
Cuesta… cuesta hacer los cambios y estoy tan estresada con este tema porque además siento que traiciono mi esencia.
- Solo piensa que costó dejar el colegio, los amigos cuando te fuiste del país, a la familia cuando te casaste, a tu esposo cuando te separaste… Todos los cambios duelen pero hay que atreverse. Ya no te sirve la energía con la que has estado viviendo los últimos años, hay que tomar la que el Universo te ofrece y ser valiente… Lo único que necesitas es una buena dosis de confianza, nada más…
Pasan muchos minutos mientras yo cierro los ojos y medito entre la luminosidad del amanecer y  la serenata que nos brindan los miles de pájaros que habitan el bosque… mi amiga sigue inclinada entre llantos y silencios… de pronto se levanta y ordena sus cabellos diciendo: ¡Listo! Ya tengo claro lo que debo hacer – En serio? – Claro, me quedaré acá unos días y voy a venir temprano a conversar con los árboles... siento una energía tan potente acá que creo la naturaleza me ayudará a decidir… Aquí empezaré mi nueva vida…
 – Genial… es un gran paso – le respondo mientras regresamos a casa a desayunar…
El primer paso siempre es confiar en uno mismo y el segundo es descubrir que no estamos solos, que un universo nos contiene y la naturaleza tiene mucho para darnos…
Felicidades a todos quienes estamos mudando la piel…!!!

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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