martes, 7 de junio de 2011

El Don supremo


El Amor es la regla que resume a todas las demás reglas.
El Amor es el mandamiento que justifica todos los demás mandamientos.
El Amor es el secreto de la vida.

La Fe no es más que un medio que nos conduce hasta el Amor.

La Caridad tan sólo es uno de los aspectos del Amor.

Es muy fácil darle una lismona a un pobre en la calle.  Incluso a menudo, es mucho más fácil hacerlo que dejar de hacerlo.
Dejamos de sentirnos culpables ante el cruel espectáculo de la miseria.
¡ Que alivio nos proporciona el habernos desprendido tan sólo de una pequeña moneda!  A nosotros nos cueta muy poco y al mendigo le resuelve el problema.

   Sin embargo, si realmente amásemos a ese pobre, haríamos mucho más por él.  O bien, simplemente, no haríamos nada.  No le daríamos ninguna limosna y, quién sabe, quizás el sentirnos culpables ante aquella miseria podría despertar en nosotros el verdadero Amor.

   Después, Pablo compara el Amor con el sacrificio y el martirio.  Sin embargo, yo suplico a todos aquellos que algún día deseen trabajar para el bien de la Humanidad que nunca se olviden de que, aún cuando dejen quemar sus cuerpos en nombre de Dios, si no están motivados por un verdadero Amor, no adelantarán nada. ¡Nada!

Fragmento de:  El Don Supremo de Henry Drummond                        

Por PAULO COELHO 

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