jueves, 18 de febrero de 2010

Egos espirituales



Vivimos una época de saturación de métodos para despertar, formulas mágicas para la iluminación y grandes secretos de los maestros: Todos los días recibimos correos desde todas partes del mundo ofreciéndonos la llave mágica para la felicidad y es tanta la información que nos llega, que de pronto nos perdemos del camino y terminamos inflando aún más nuestros egos creyendo que de verdad estamos iluminados.

Como vimos en un post anterior, de pronto nos metemos en un túnica espiritual y caemos en la fantasía de que eso es lo que nos vuelve espirituales y nos entregamos al sueño o la ilusión de ser espirituales, sin darnos cuenta que seguimos tan dormidos como al principio, solo que ahora con mucho conocimiento acerca de lo que es la espiritualidad.

Perdonen que sea tan majadera, pero el conocimiento de todos los métodos que existen para evolucionar espiritualmente no te vuelve espiritual… quizás si practicas esos métodos y llegas a sacar tus propias conclusiones si… pero repitiendo el camino que otros hicieron NO.
La espiritualidad es un camino propio y, muchas veces solitario, doloroso y lleno de obstáculos… algunos les llaman pruebas, pero vamos avanzando solo con la superación de dificultades.

Todos hemos visto –y hasta hemos sido– esas personas que van por la vida de espirituales, repitiendo como papagayos lo que otros dicen y siempre con la vista puesta en el resto para condenarlos porque comen carnes, porque consumen alcohol o cigarrillos, porque están presos del sistema, porque son consumistas, porque tienen ciertas ideas, o porque están muy dormidos etc. Y esperan ansiosos el más mínimo desliz para tildarlos de inconsecuentes o inconsistentes –palabras muy usada por los pseudoespirituales– y no hay nada más alejado de la espiritualidad que la crítica… porque el ser espiritual sabe que vamos todos por el mismo camino, algunos van muy adelante, otros muy atrás, pero todos llegaremos…

Otros ven tanta carencia de respuestas, de contención y orientación que usan esa necesidad en beneficio propio y crean un negocio en donde venden el despertar, la evolución, la recalibración, etc. a precios millonarios porque están convencidos de que la espiritualidad es un producto más… y bueno… esa es una visión y hacer juicios al respecto –aunque cueste– está de más porque nadie conoce el pacto álmico de esa persona y tal vez vino a aprender precisamente de eso.

¿Cómo puedo tener claro lo que es la espiritualidad real?
Espiritualidad es simplemente mantener conexión con el espíritu así que mientras más conectado estés vibrarás en tonos más altos y tu intuición se despertará para decirte que algo o alguien está resonando contigo, o sea están vibrando en lo mismo y van en el mismo tramo del camino… y lo que no resuene contigo acéptalo con amor y bendícelo porque alguna vez tú también caminaste por allí.

Mi conclusión es que todos somos seres espirituales, solo que en tramos diferentes del camino: algunos tan solo al comienzo, otros más adelante… los menos llegando a la meta… pero todos quienes pactamos venir a la Tierra para aprender de la dualidad estamos encaminados y juzgar a quienes creemos no espirituales equivale a que un alumno de prepa llame tonto a otro de kínder porque recién inicia su aprendizaje… pero de seguro un día el chiquito llegará a hacer la preparatoria y tal vez supere a aquel que lo llamó tonto.

Si, ya se lo que dirán: Que la espiritualidad es muy difícil. Y lo es, pero cuando tienes una voz interna siempre diciéndote que busques el verdadero sentido de la vida, tú te animas a seguir saltando vallas.

Esta nota comenzó como la continuación de El Ego Espiritual, y en medio de la reflexión yo misma he tenido la claridad de ver que es mejor no criticar ni enjuiciar a quienes para muchos están alejados del camino, porque no es así… Todos estamos encaminados hacia el espíritu, solo que en diferentes trechos, pero vamos dando pasitos y avanzamos… ese es la idea.

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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