viernes, 4 de noviembre de 2011

Éxito...



Todos vamos, en mayor o menor medida, tras el éxito porque representa la consecución de nuestras metas.

Existe la idea generalizada de que ser exitoso es poseer fama, riqueza y poder… y fracaso se refiere a carecer de todo eso… 
Si hacemos una encuesta veremos que el éxito está hecho a la medida de cada persona y hay quienes poseen dinero, poder –y podemos verlos a diario en todos los medios de comunicación pero son tan infelices–  que me rehúso a llamar a eso éxito.
También he conocido personas muy sencillas que no tienen coches ni mansiones y viven totalmente alejadas del mundanal ruido, que representan el éxito, porque están cumpliendo sus sueños…

El éxito es una consecuencia… Es una conquista después de un proceso, que la mayor de las veces es creativo, pero no es la meta.

El éxito suele ser muy esquivo para quienes corren desesperados tras él… pero suele alcanzar de improviso a quienes solo persiguen sus sueños sin la mirada puesta en el reconocimiento, la fama o el prestigio… Es el regalo para quienes ponen la intención en construir más que en destruir.

He visto a tantas personas haciendo de todo por figurar, por obtener lo que ellos llaman éxito y para lograrlo hacen mucho ruido, publican cada cosa que hacen, conversan en público y es como si estuvieran siempre en una vitrina. Hacen mucho para llamar la atención porque para ellos figurar es el éxito.

Otros corren detrás de éxitos prefabricados que no son de su talla ni estilo. De pronto saben de alguien que amasó una fortuna plantando kiwis y se dedican a eso sin lograr nunca vender alguno… otros supieron por ahí que alguien se hizo millonario poniendo un bar en medio de una isla y van por ello, sin vender ni una soda… Algunas personas escucharon que escribir un libro los llevaría al éxito y a la fama y lo hicieron, pero ninguna editorial se interesó en ellos y por más que los ofrecían por las redes sociales, jamás vendieron un ejemplar…

Existe un modelo de exitismo copiado de películas yanquis que consiste en estudiar y destacarte, tener una carrera, ascender rápidamente en ella, ganar mucho dinero, formar una familia con alguien de esas mismas características, tener varios hijos… ser un buen patriota, tener sus impuestos al día… vestir las marcas de moda, cambiar coche cada año… y tener amigos de ese mismo círculo… y mostrarse… mostrarse… y mostrarse… pero la realidad ha evidenciado que de tanto vivir por y para el afuera, sus vidas están muy vacías…

Según los orientales el éxito es una invención occidental para mantenernos ocupados compitiendo. Elles creen en el equilibrio y la paz… y la verdad es que si estás todo el tiempo corriendo tras el éxito laboral, financiero, sentimental, social, etc, difícilmente tendrás paz en tu vida.

Comparto la creencia oriental: no creo en el éxito… eso es una invención del ego que quiere hacerte sentir mejor que los demás. Superior…
Tampoco creo en el fracaso… todo ha servido para ir avanzando y como dijo un amigo muy querido: Fracaso significa que el Universo tiene preparado para ti algo mucho mejor… y así es…

Yo mido mi éxito por la cantidad de veces que río a carcajadas (que son 21 veces por minuto), o por las horas que ocupo en hacer lo que más me gusta (25 horas diarias) y por todas las veces que me reúno con la gente que amo y sobre todo que tengo la certeza que me aman... Me siento exitosa cada vez que respiro con conciencia... cuando camino rápidamente pisando las hojas que el viento soltó de los árboles... cuando siento ese olor a tierra mojada o cuando descubro nuevos brotes en mis plantas...

Creo que el éxito debiera medirse por cuan felices somos... 

Entonces te pido que reflexiones ¿Qué es el éxito para ti? ¿Aspiras a ser exitoso? Entonces sigue el único camino que te llevará hacia él: Ir por tus sueños… cualquiera que éstos sean, solo la consecución de tus sueños tendrán como consecuencia el éxito…

Me® 

 Si reenvías este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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