martes, 18 de enero de 2011

Espiritualidad



La espiritualidad es un tema que atañe a la humanidad entera. Todos, de alguna u otra manera estamos conectados con esta característica que no siempre es bien comprendida. La mayoría concibe la espiritualidad con el asistir a ritos religiosos y eligen ser espirituales los domingos de 11 a 12 del día o los miércoles de 19 a 21 hrs. Otros creen ser espirituales porque han leído a Coelho, Chopra, Tolle etc. y con eso se sienten muy evolucionados… Para otros es tener ciertos poderes psíquicos o leer algún oráculo y es así como van, desde tarotistas a cartomantes asegurando ser videntes y por eso tener el cielo ganado… Otros dicen que la espiritualidad está en vivir de lo más conectados con sus emociones, especialmente las negativas porque eso es ser “fieles a la esencia”… Otros la viven como un total ascetismo en donde la frugalidad es la clave… Para otros es ser seguidores de algún gurú famoso vivo o muerto…Y hay quienes la viven meditando largas horas... Creo que todos hemos pasado por algunas de estas etapas espirituales para luego comprender que la espiritualidad es simplemente vivir en comunión íntima con nuestro espíritu sin olvidar que estamos encarnados en un cuerpo y habitamos en un planeta llamado Tierra… 

Todas las actividades mencionadas arriba no son más que herramientas para lograr alcanzar al SER espiritual, pero no la espiritualidad en si...
La espiritualidad no es una actividad mental así que podemos parafrasear a Krisnamurti, Osho, Gurdgief, Drunvalo, etc. y no estar conectados con la esencia divina que todos llevamos. No podemos vivir la espiritualidad a través del intelecto, pero si podemos manifestarla a través de él.

La espiritualidad no nos niega nada: Podemos comer, bailar, reír, llorar, enojarnos, tener sexo o ser célibes, ser ascetas o mundanos y disfrutar de todo lo que la vida nos ofrece, pero el ser espiritual sabe que todo eso es temporal, que un día partirá y se convertirá en un recuerdo para los seres amados y su vida habrá sido nada más que ese guión que separa la fecha de nacimiento de la fecha de defunción en su lápida…

Ser conscientes de que estamos de paso por esta vida nos conecta con nuestra realidad espiritual y comprendemos que hemos sido invitados a este banquete que es la existencia terrenal y que tenemos a nuestra disposición mesas repletas de experiencias para vivir y compartir, pero  cosa rara en este banquete la mayoría se queda sentado mirando y criticando a los pocos que pasan a la mesa y disfrutan de todos esos manjares llamados experiencias…
La espiritualidad es algo muy personal y no todos podemos vivirla de la misma forma. Cada cual tiene un modo distinto de conectarse con su lado espiritual y no existen fórmulas. Como la vive Coelho le sirve solo a él y como la vive tu vecino es su propio método…

¿Cómo se reconoce a un ser verdaderamente espiritual?

Se reconoce porque simplemente ES…

Ha retornado al origen y por eso es capaz de expresar originalidad tanto en su decir como en sus actos, no necesita copiar a nadie porque es un ser creativo. 

Vive de acuerdo a su propia filosofía, respetando los márgenes de los demás.

No actúa buscando agradar al resto sino que ser fiel a si mismo.

Escucha su voz interior y no la de los demás, aunque eso no le impide aceptar las razones de otro.

Son personas que no pasan desapercibidas porque poseen gran magnetismo y bastará que entren a una habitación para llenarla de luz.

Serán amadas u odiadas pero generarán fuertes emociones de aceptación o rechazo. Un ser humano tibio difícilmente podría ser espiritual.

Ante todo será una persona natural, sin mayores artificios porque ser espiritual es ser y sentirse parte de la naturaleza…

Me®

Autor: Mercedes Vivar
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