domingo, 9 de enero de 2011

Apegos...

La vida me hizo varias malas jugadas, tal vez cobrándome algo que no pagué como debía.

Quedé inserta en el libro de la Tierra, partida de bautizo, registro civil, tarjeta de identidad, cédula de ciudadanía, pasaporte…ahí queda inscrita mi identidad, mi nombre, mi fecha y lugar de nacimiento, mis padres y abuelos.

Uno nace solo, desnudo y así es, no debe haber apego sino por lapsos en que se requiera.

Sin embargo no lo sabía como ahora que la vida me pasa la cuenta de cobro; pero, me apegué a la familia básica, mi madre, padre y hermanos. Luego me apegué a la vida, me entristecía mucho la idea de tener que morir. Me hermané con mi colegio y no lo quería dejar, hasta planear el convento para seguir en ese mundo. Conocí las células humanas de la izquierda, la gente comprometida con lo social y político, a ése mundo me aferré, a los modelos de los 60. Enamorarme varias veces, casarme, pasos cortos, pero tener hijos proyectados además con nietos, eso me generó el más fuerte apego porque venía del instinto maternal; ahora sí que lo entiendo “Tendrás a tus hijos con dolor” el castigo a Eva, el costo de haber nacido mujer.

Si me pregunta ¿qué quieres? quiero volver a mi origen y estar sola, como cuando nací. Quiero regresar al infinito de donde vine. La manera la encuentro en la serpiente que el zorro le enseña al Principito. La manera de lograr el paso es a través de la muerte, lo cual me enfrenta al mayor apego que generamos al nacer: la vida! luchar contra la muerte y permanecer viva, aunque no sea lo mejor para mi felicidad, en el purgatorio del dolor, la decepción y el enfrentamiento con las miserias de los humanos, envidia, codicia, pereza, lujuria, ira, gula, vanidad…

Creo que debo empezar a desenvolver la madeja del proceso de mi presencia en este plano. Inicio con desapegarme de la descendencia y volver a estar sola en pareja, luego a la soltería regresar a la política y ahí romper con ella, entrar a mi convento, devolverme paso a paso en los años de mis hermanos y padres…hasta regresar de nuevo a mi origen, hacer el conteo de 61 a cero.

Siento haber pasado por la misión que se me encomendó, dejar huella, plantado semillas y tener que regresar sin verlas florecer, eso era parte del pacto, nada era para mi.

Tomaré el tren de regreso y emprenderé el camino de desandarlo, ya es el tiempo.

Sara Gomez


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