domingo, 29 de noviembre de 2009

Alma y Espíritu



Comúnmente se cree que Alma y Espíritu son lo mismo… Ambas son energías luminosas pero su origen es diferente.

El Espíritu proviene del Creador, la Fuente, Gran Padre/Madre, Dios o como quieras llamarle. Es la chispa divina, tu energía luminosa, tu impronta, la esencia misma de tu Ser…

El alma es un traje energético que nos presta la Tierra cuando llegamos a habitarla. Es como un uniforme que todos los humanos llevamos durante nuestro viaje terrestre… y al partir se lo devolvemos al planeta.

El Alma nos hace parte de un colectivo y el Espíritu es individual, único. Tu sello energético.

La mayor parte de la gente llega a desarrollar su estado álmico y es capaz de sentirse parte de este todo llamado humanidad… pero muy pocos logran conectar –y sobre todo desarrollar– esa chispa divina que les habita hasta llegar a transformarla en una hoguera.

Sin espíritu y sin alma somos seres gobernados solo por el instinto y también de eso hay mucho en el planeta aunque algunas enseñanzas dogmáticas difieran de ello. Las cárceles están llenas de seres dominados por su fuerza instintiva, que no logran conectar con su alma y mantienen su espíritu dormido.

De todo hay habitando en este bello planeta… es una escuela y como tal tiene todos los grados o niveles de cursos… Los seres más básicos (pequeñines del kínder) son quienes vibran aún muy bajo porque no han alcanzado a experimentar lo suficiente para desarrollarse. Están los intelectuales (de cursos medios) quienes han aprendido mucho, pero desde la mente y vibran un poco más alto. Luego vienen los conscientes (Universitarios) que somos nosotros, los que estamos recién despertando nuestras conciencia y dejando atrás el sueño maya… Hay otros que vibran más alto y están en postgrados académicos y son los que predican con el ejemplo. Están los de MBA que ya diríamos que se han consagrado como Maestros y podríamos seguir hasta llegar a Seres Galácticos…

El Espíritu es propio, es nuestra esencia y donde se conserva la memoria de todas las encarnaciones.
El alma también tiene memoria, pero es una memoria colectiva. Todas las experiencias que vivimos como humanidad están registradas en el alma de la Tierra… Recuerdos ancestrales que todos tenemos… Memoria genética le llaman los científicos… Registros Akáshicos los esotéricos…

Con el Alma somos todos uno… y en el espíritu Yo soy

A quienes no han podido conectarse con su alma les llaman “desalmados” porque carecen de la empatía necesaria para comunicarse con el entorno y son gobernados por enormes egos. Están en una conciencia de sobrevivencia y tienen como única meta conseguir pan techo y abrigo para cada día… y nada más…
Quienes logran conectar con su Alma desarrollan la compasión y es cuando podemos sentir, vibrar con los otros seres… lo que te sucede a ti me alegra o entristece… siento tu gozo y tu dolor… es la conciencia de compasión…

Y bueno… vivir en el espíritu es para esos pocos grandes que hemos conocido… el Buda, el Cristo, y otros con menos fama pero que también lograron hacer crecer dentro de si la Chispa Divina…

El Espíritu solo es individual. En el nivel 3D en que estamos nosotros, no existe el espíritu colectivo… Estamos recién aprendiendo a desarrollar nuestra propia chispita de luz… En otros niveles superiores si hay colectividad espiritual y es algo tan difícil de explicar que lo dejaré para otro post.

La parábola de los talentos relatada por Jesús se refiere justamente a este regalo que nos han dado: la chispa divina y a la que tenemos por misión hacer crecer… Si hubiese más conciencia en la Tierra bastarían solamente unas pocas encarnaciones para desarrollar tanto esa luz que ya no cupiera en el planeta y siguiera evolucionando en la Galaxia, en el Universo y en Multiversos… pero estamos tan dormidos que nuestro proceso evolutivo es muy lento… Necesitamos millones de encarnaciones para lograr despertar y otras miles más para evolucionar.

Es el Alma quien mantiene en su memoria todas las heridas vividas desde que fuimos piedra iniciando la evolución desde el reino mineral y luego pasando por los otros reinos, hasta adquirir algo de conciencia… Por eso bauticé a este Blog Sanando el alma porque hay tanto para sanar dentro de cada uno de nosotros…
El Espíritu, en cambio es intocable, para él todas las experiencias son aprendizaje y conserva intacta su inocencia… No sufre ni se lamenta… Vive en constante alegría y aceptación por eso es eterno…

Bueno, queridos lectores, espero haber respondido la pregunta que me hicieron la semana pasada.

Un abrazo a todos.

Mer 
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