lunes, 2 de abril de 2012

Soltando Amarras...



Si nuestra percepción pudiera captar las sutiles energías que nos entrelazan a todos, descubriríamos que somos una enorme madeja de hilos, todos unidos por fuertes lazos energéticos de simpatías y afectos, y también de odiosidades y rencores.
La energía del nuevo tiempo nos quiere libres… y estos lazos nos atrapan y son como cadenas que nos anclan a la 3era densidad y nos impiden avanzar.
Vivenciamos una época de vertiginosos cambios y la frecuencia vibratoria del planeta, de nosotros y hasta del aire han aumentado y nos exigen vibrar al tono, pero se nos hace difícil si no cortamos esa cadena que nos liga a la baja vibración.
Sabemos que en el Universo todo vibra y así nosotros emitimos vibración con el pensamientos, las emociones, la palabra y los sentimientos. Cuando amamos estamos vibrando en tonos muy altos y el Universo se regocija en recibir esta energía, por el contrario, cuando nos enojamos y odiamos, vibramos tan bajo que todo se vuelve denso y nos movemos como si arrastráramos una pesada carga… y así es. Nada pesa tanto como un cargamento de enojos, iras, recuerdos desagradables y problemas no resueltos, así como el apego, que muchos confunden con amor y viven apegándose a otros porque los necesitan para representar el gran teatro de la vida.
Se hace imperioso, en este momento, trabajar conscientemente en derribar todos los bloqueos emocionales. Necesitamos estar libres para poder avanzar y ligeros para elevarnos. Cada enojo, cada mala palabra, cada rencor es una cadena que nos ata a otros seres y que nos unen hasta que no cortamos esa atadura con el perdón. Un sencillo acto de aceptación o de perdón para quienes lo necesiten, pero de corazón puede aligerar notablemente tu carga.
Así como tanto se habla de ascensión, debemos asumir que se asciende en estado de plena pureza y eso requiere de honestidad para ser lo que realmente somos, cortar con cadenas como el prestigio, la respetabilidad, el orgullo, la soberbia… Para ascender solo podemos llevar esa liviana carga que es la alegría, los sueños, el amor, la sinceridad, el perdón… porque así estaremos tan ágiles y livianos que nos volveremos tan ingrávidos como una pluma… y estaremos listos para elevarnos…
No es fácil cortar las cadenas que todos llevamos, pero de a poco, eslabón por eslabón podemos hacerla cada vez más pequeña y de pronto, cuando hayamos cortado el último grillete, seremos libres…
Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.
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