martes, 27 de noviembre de 2007

Rodearse de Luz...




Cuando sale el sol por la mañana, las formas, los colores, todo comienza progresivamente a aparecer con claridad.

Lo que el sol es así para la naturaleza y el mundo físico, lo es la luz divina para la conciencia del hombre. La lucidez, el pensamiento justo sólo los obtendrá si se esfuerza en aproximarse a esta luz.

Desde el instante en que la luz penetra en su consciencia, todo se ilumina, y comienza a percibir la verdadera realidad de las cosas. 



Así pues, pensad en la luz, rodearos de luz, introducir la luz en vosotros. Porque la luz también es la protección más poderosa.

Así como el fuego por la noche ahuyenta a las fieras, igualmente el rayo de luz que proyectáis con el pensamiento rechaza las presencias y las corrientes oscuras que amenazan vuestra paz interior.

Omraam Mikhaël Aïvanhov




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