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domingo, 17 de agosto de 2014

Invierno Sanador



Nos prometieron un invierno lluvioso pero las lluvias se han hecho esperar…

Las escasas gotas de aguas lluvia que han nutrido esta bella tierra, también lo hacen con mi alma. Fertilizan mi corazón abriéndolo a la Fuente de la Eterna Sabiduría.
Este invierno ha sido mi refugio para la tristeza y la soledad. Comprobé que mi complejo de pilar no es tal y que es una realidad pues tuve que sostener a esta familia que se derrumbaba por el dolor de haber perdido al más pequeño de la tribu. Contrariamente a lo que hacen los demás, yo los invité a llorar, a limpiarse de tantas contradicciones internas, tantas culpas que todos llevamos dentro. Nos hicimos conscientes de que no somos omnipotentes… que todo sucede obedeciendo a un perfecto plan divino/universal y que si hubiésemos actuado más rápido no hubiéramos alterado en nada los acontecimientos que hemos vivido.

Este invierno no pasó por nuestras vidas, sino que hemos pasado nosotros por él. Hemos crecido, nos hemos fortalecido nosotros y también los lazos que nos unen como familia. Avanzamos más fuertes, empoderados en el conocimiento propio y aceptando nuestras luces y sombras.

Dejamos morir una parte nuestra que ya estaba marchita y reseca como las hojas del otoño y conservamos la semilla que en medio de la soledad, el noble silencio y las oscuras noches invernales se fortalece a si misma cada día para poder abrirse en primavera y brindarse en verano.

Han sido tres meses difíciles para todos. Desde todas partes me escriben y me comentan lo loco de estos tiempos en donde nada se puede predecir, excepto que los cambios continuarán más fuertes aún y que lo que vemos es solo el reflejo de nuestra interna transformación.

La lluvia a sido energética, porque cae sobre nosotros una copiosa energía purificadora que nos lava, nos vivifica y nos sana, desprendiendo capas de energías ya caducas. Pocos recuerdan lo que eran hace tan solo unos meses porque la metamorfosis la vivimos interna y externamente… De pronto quienes vivimos desde el corazón y siempre nos sentimos terriblemente desubicados en un mundo gobernado por la razón, empezamos a encontrar nuestro lugar en este planeta y a sentirnos acompañados de millares de otros seres que viven la misma situación. De seres marginados pasamos a convertirnos en seres incluidos y hasta valorados.

Seguimos viviendo desde la dualidad porque nuestra vida física nos obliga a usar la personalidad para abrirnos paso, pero ya somos conscientes de que nuestro espíritu es libre y podemos expresarlo a través del corazón.

Compartimos esa sensación de que venimos regresando de un largo y agotador viaje… que estamos de vuelta en casa donde la tibieza del amor nos reconforta y nos calma. Estamos de regreso en ese lugar donde somos, hemos sido y eternamente seremos…

¡Gracias Invierno Sanador!!!

En Amor y Conciencia.

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

viernes, 11 de enero de 2013

Siente el cambio



El tiempo pasa tan rápidamente que casi no sentimos los días… dejamos atrás el tiempo lineal y nos adentramos en el tiempo circular, donde pasado y futuro no existen y el único tiempo es el hoy. Nos anclamos firmemente en el presente… La vibración de la tierra solía ser de 8 mhz y hoy casi estamos en los 13 mhz…
Todo se acelera y es imposible no sentir los movimientos de este cambio vertiginoso.

Nuestro panorama se está modificando diariamente… algunos amigos de pronto nos vieron diferentes y se distanciaron, quienes creíamos enemigos se acercaron y ahora son amigos, esos amores que prometían ser eternos se desgastaron, y esa persona que nos era completamente indiferente de pronto empezó a ser especial. Lo que vendía en la tv y los medios de comunicación ya no… los que antes eran tomados por locos ahora son consultados como eminencias y quienes eran los eruditos son dejados de lado. Nuestro cuerpo asimila lo nuevo con asombro y gratitud, a ratos respondiendo mejor que nunca y por momentos agotado al extremo.
Todo se está transmutando, el aire se ha vuelto más sutil, la luz más brillante y nosotros vamos girando y girando en un carrusel de mágicos colores y a ratos mareados de tanto girar y de pronto muy lúcidos y conectados… Vivimos el cambio.

¿El mundo al revés? Quizás…. Y todo esto pasa porque las energías que antes sostenían el sistema se han debilitado, ya no hay cabida para las viejas estructuras que se han ido desmoronando… Imposible volver a la normalidad porque eso ya no existe. Ahora lo normal es la sorpresa y por eso vivimos de imprevisto en imprevisto. Dejamos atrás la creencia de que algo es bueno o malo porque descubrimos que bien y mal son juicio que hemos creado desde la inconsciencia y que nadie puede atribuirse ser el dueño de la verdad.

Se quedan atrás muchas personas porque nuestro cambio –aumento de vibración– hace que nuestra energía les repela y aparecen en tu vida personas nuevas que vibran en sintonía con tu ser…

Muchos ciclos están cerrándose porque se abren otros nuevos. La vida se torna distinta porque la miramos con otros ojos… La necesidad de ser felices se apoderó de nosotros y dejamos de conjugar el verbo cumplir para dedicarnos a conjugar otros verbos más simples y menos estresantes como sentir, reír, disfrutar, bailar, abrazar, acompañar, compartir, vivir…

Un nuevo ser humano está desarrollándose en este planeta… somos los mismos, pero tan diferentes.
Los que esperaban cambios espectaculares, peliculescos y dramáticos deberán aceptar que los cambios que quieren ver en el mundo empezarán a proyectarlos desde dentro porque el acontecimiento más importante de este tiempo está sucediendo en cada corazón…

Se requerirá de mucha lucidez y bastante coraje para vivir este periodo de trascendencia y mantenerse vibrando en las altas tonalidades de la alegría, la confianza y el amor incondicional… La energía que nos llevará hacia la iluminación está ahora aquí, disponible para cada uno de nosotros y solo hay que ser consciente de ello para estirar la mano y alcanzarla…

Desde ahora viviremos en total estado de gratitud por estar participando de este acontecimiento galáctico. Estamos vivenciando el mayor espectáculo cósmico de todos los tiempos y nos hemos reservado desde hace siglos para estar aquí.  

Levántate cada mañana, alza los brazos al cielo y exclama con total sentimiento ¡Gracias!

Me® 

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martes, 11 de septiembre de 2012

Silenciosa Creación



Quedarse mudos, quietos y expectantes mirando como la vida sucede a tu alrededor. Suave… armoniosa… sin prisas… en una eterna perfección.

Cuando estás aquí, en este presente infinito y sientes la comunión con todo tu SER es imposible abstraerse al milagro que está ocurriendo justo aquí: La Vida…

Todo lo bello, sublime, mágico, inspirador y luminoso ocurre en el silencio.

Allí, en medio del bullicio nunca pudo gestarse un milagro…

Todo los actos sagrados provienen de la quietud del SER… del silencioso rugir del cosmos… de las mudos ronquidos del Universo… de la paz del alma.

La energía universal vibra en poderoso equilibrio… Nada ni nadie puede romper la silente armonía de la Creación… la serenidad del lago, la belleza de una flor, el vuelo gracioso de las aves, la danza de las gotas de rocío al caer sobre las hojas de los árboles… el suave desplazamiento de las nubes, la muda búsqueda de la luz de ese brote de semilla… el sigiloso recorrido de las gotas de agua en deshielo desde la montaña… el sosegado caer de hojas en otoño y el armónico esplendor primaveral… Es el acontecer de la vida que ocurre en esos instantes eternos donde la única ausencia es el ruido…

Nosotros vivimos inmersos en la algarabía… La vida nos pone tantos distractores para desatender nuestro interior… Estamos siempre pendientes del móvil, de la radio, de la TV, de los eventos sociales, de los deportes, de lo que sucede justo allá… afuera… Y no sabemos nada de lo que ocurre aquí… ADENTRO… y así nos estamos privando de SER y CREAR…

Siempre podemos desconectar de los ruidos exteriores y conectar con la paz interior… a veces basta con cerrar los ojos… otras veces cuesta un poco más pero cuando tu poder creador te llama, el alma encontrará la forma de acudir puntual a la cita… y es que nadie puede vivir por mucho tiempo en desconexión…
El Alma llama, a veces con un susurro, otras con voz fuerte e imperativa y puede llegar hasta a gritarnos cuando no somos capaces de conectar con ella y esos gritos son desordenes nerviosos, agresividad, enfermedades, depresión… porque el cuerpo y la mente enferman cuando no logran conectar con el alma.

Por eso amigo lector, no desdeñes el silencio solo porque los demás no les den cabida en sus vidas… Si sientes el deseo de unos minutos de paz y quietud crea un espacio para estar así y no esperes que los gritos del alma reclamando por TI te obliguen a un silencio quizás no tan grato…

Todos los días puedes conectar… y no es tan difícil, solo cierra los ojos y vuelve a ser parte de esta silenciosa creación…

Me® 

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domingo, 8 de enero de 2012

Dualidad…



Una pregunta que todos hacen últimamente es ¿Qué significa experimentar la dualidad? Y para no responder a cada persona porque resultaría agotador, escribo este post.

Dualidad, según Wordreference es: Reunión de dos caracteres o características distintos en una misma persona o cosa… y también: Cualidad de existir dos cosas de la misma clase… ambos conceptos se aplican muy bien a lo que vivimos como experiencia los seres humanos acá en la Tierra.

Somos energía luminosa encarnada en cuerpos materiales. Vivimos una experiencia física y otra espiritual. Nos cuesta separarnos de la materia y la mayoría se ha identificado totalmente con su cuerpo y con su vida terrena. Muy pocos han despertado sus conciencias por largo tiempo dormidas para descubrir que estamos haciendo un gran viaje y que debemos mirar cada acontecimiento con los ojos de un turista: maravillarnos con todo lo que está ocurriendo y dar gracias por poder vivirlo.

Vivir en la dualidad es aceptarnos como espíritus a la vez que honramos este cuerpo que nos sirve como transporte para realizar el gran viaje por la vida. Honrar el cuerpo no significa identificarse con él o con las emociones o con la mente… es simplemente respetarlo y cuidarlo para que el viaje resulte lo más placentero posible y el espíritu pueda habitarlo sacándole el mejor partido.

Durante este viaje debemos constantemente lidiar con un personaje que nosotros construimos a medida que avanzamos turisteando por la vida y es el tristemente celebre Ego… el ego es pura identificación con el cuerpo y con esta existencia… El día que descubrimos nuestra naturaleza espiritual el ego pasa a ocupar un lugar secundario y hasta puede mantenerse oculto porque se avergüenza de su pequeñez ante la manifestación del espíritu. No lo necesitamos… pero estará ahí atento para salir a escena ante nuestro menor descuido.

Vivir la dualidad consiste en hacer el trabajo constante de armonizar la vida espiritual y la física. Es como vivir en dos mundos porque por un lado hay que ser conscientes de que tenemos un cuerpo al que debemos cuidar, nutrir y complacer a la vez que no debemos olvidar que somos espíritus en evolución constante y estamos aquí aprendiendo. No es fácil equilibrar ambas polaridades y de pronto nos cargamos más para un lado, olvidando el otro.

Somos seres únicos viviendo en la dualidad y debemos transformarnos en malabaristas para poder equilibrarnos. De pronto el espíritu nos llama y el cuerpo grita y no sabemos a quien atender.

Armonizar esta vida dual es el primer trabajo del despertar. Y una vez que aprendes a equilibrar ambos mundos –físico y espiritual– puedes recién llamarte una persona consciente porque si superamos esta prueba comenzamos rápidamente a ascender ya que se despiertan muchos canales de percepción que nos permiten subir en la espiral evolutiva…

Solo me resta pedirte que no olvides que eres un espíritu encarnado en un cuerpo para vivir la experiencia humana... y no al revés.

Me® 

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