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jueves, 13 de agosto de 2015

Ritual de Luna Nueva en Leo: Volver a ser niños



Este viernes la Luna acude a su cita íntima con el Sol y lo hacen en el signo de Leo así que no pasarán desapercibidos.
La energía leonina es similar a la de la infancia: alegría, coraje, expresión, creatividad, generosidad, brillo, autenticidad…

Ese niño que fuimos sigue vivo dentro de nosotros y muchas veces se manifiesta, aunque no nos demos cuenta, y nosotros lo reprimimos impidiendo el sano flujo de esa energía vital que nos conecta directamente con nuestras emociones.

Se dice que podemos sanar “trancas” en nosotros con solo retornar a la infancia y desatar ese nudo que nos impide crecer y ser libres… pero de sanar hablaremos en un ritual posterior. Ahora nos centraremos en conectar con nuestro niño, para ser conscientes de que habita en nosotros y abrazarlo iniciando así una amistad que durará por el resto de nuestras vidas.

Un niño interior saludable es aquel que fluye a través de ti y te permite jugar, hacer cosas que los adultos no hacen y hará de ti una persona alegre, confiada, segura de si y con una buena dosis de autoestima. Por el contrario, un niño interior atormentado te vuelve tímido, inseguro, acomplejado y bajo de energías…

En estos días de fin de semana (desde el viernes hasta el domingo) crea un espacio de calma y tranquilidad, con música suave de fondo. Enciende una vela amarilla y recuéstate en un sillón, tu cama o la alfombra… y viaja…
Vuelve a ese tiempo, a esa edad en que más feliz eras. Cuando jugabas divertido y la vida  no presentaba para ti mayores obstáculos. Puedes retornar a la edad que desees… Mírate desde lejos… reconócete… seguramente llevas ese peinado que te gustaba y vestías tu ropa favorita… Acércate, saluda a ese niño que eres tú mismo y convérsale… ponte a jugar con él y háblale como te hubiese gustado que alguien te hablara en esos años… Vive ese encuentro con alegría y no impidas el flujo natural de tus emociones… Si sientes ganas de reír ríe… si quieres llorar hazlo… y disfruta cada segundo al lado de ese pequeño que eres tú mismo…

No incluyas a nadie más en este encuentro. Es una cita con tu niño interno y con nadie más. Es tu tiempo para conectar con él…

Mirándote a ti mismo mientras juegas, recuerda cuales eran tus sueños en esa época… tal vez son los mismos que ahora… tal vez los has cumplido o quizás los olvidaste… Si te quedan sueños pendientes proponte trabajar por ellos.

Pasado el tiempo que tú estimes conveniente despídete de tu niño abrazándolo y acordando visitarlo cuando desees… No debes olvidar que ese niño eres tú mismo, que es una parte de ti que creías muerta u olvidada… Ahora sabes que puedes volver a jugar y reír con él cada vez que se te antoje y para ello bastará con que cierres los ojos y te conectes con lo más puro de ti.

Regresa al tiempo real, a tu espacio de calma y reflexiona sobre este encuentro ¿Te hace sentir mejor? ¿Fue importante para ti retornar a ese punto para cargarte de esa energía pura e inocente de aquellos años? ¿Sientes deseos de repetir esos encuentros? Si respondes un Si a todas esas preguntas no debes dejar de acudir a estas citas periódicamente… Abrazar a tu niño, a esa parte tuya que dejaste atrás es reconectar con la esencia, es recordar la tarea y recobrar nuestro verdadero valor…

A todos mis queridos lectores les deseo una maravillosa velada con este niño divino y que no lo abandonen nunca…

Feliz Luna Nueva Leonina…

En Amor y Conciencia.

Me® 

 Si reenvías este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Cultivando un Jardín Interior

Una actividad que suelo hacer en esta época es la de jardinear. Remuevo la tierra y quito la maleza preparando el jardín para la Primavera.

Es muy terapéutico poder observar nuestro jardín o nuestros balcones donde crecen las plantas que hemos elegido y cuidado hasta ver florecer... pero ese es el jardín exterior ¿Qué pasa con nuestro jardín interior?

Muchos descuidamos el cultivo de flores, texturas, colores y fragancias en nuestro interior. El tiempo anterior a este esplendor que vivimos ahora, nos forzó a conducirnos por caminos áridos donde toda la energía estaba puesta en alcanzar logros impuestos por la familia, la sociedad, el sistema y dejamos por ahí olvidado algún sueño, algunos deseos y quizás nuestras pasiones… Hay una gran lista de pasiones sacrificadas en pos del trabajo y el ansia por escalar hacia lo que muchos llaman la cima…

Quizás debieras detenerte unos momentos y reflexionar hacia donde te conducen tus pasos ¿Es lo que siempre soñaste? ¿Serás feliz logrando esas metas que te has impuesto? Y quizás las respuestas que obtengas te ayuden a tomar decisiones importantes.

Crear un pequeño jardín interior en donde solo florezcan tus mejores semillas puede ser una sanación para el alma porque te permite poner a actuar tu creatividad, tu talento y te coloca justo en el camino que conduce a alcanzar tus sueños…

Tú eliges con que flores llenar ese jardín y puedes ponerle solo las flores y plantas que más te agraden. Ese jardín es tuyo y no tienes que hacerlo a gusto de nadie más que no seas tu mismo. Ahí puedes entrar cuando tú quieras y dejar entrar a quienes tú desees…

Ese jardín puede llamarse, escribir, realizar algún hobby, cantar, bailar, ir al gimnasio, hacer algún deporte, tomar clases de algo que te apasiona, salir de camping, pintar, meditar, hacer yoga, cocinar o como tú quieras…

 No importa que muchos te digan que la vida es esa monotonía que algunos llevan. Tú sabes que no eres un mero productor de este sistema. Eres un SER divino que mereces la felicidad y para ello se hace preciso mantener viva la conexión con el alma, con el corazón y con todo lo que te gusta… Ese es el jardín interior…

Recuerda ahora, cuando la Primavera nos invita a renacer y cuando las energías del Universo nos exigen vibrar en altas sintonías, poner las primeras semillas de tu jardín interior. Y si ya lo tienes, quita las malezas, corta esas hojas viejas y abona la tierra para que esas bellas flores que provienen de tu alma, de tu SER, y que se manifiestan como bellas inspiraciones, sean las que decoren y aromaticen tus tardes de primavera interior… No lo descuides…

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

sábado, 29 de octubre de 2011

Abandono…



El abandono es una realidad en nuestras vidas y a todos nos toca vivirlo de una u otra forma.

Cuando decimos niño abandonado rápidamente nuestra mente imagina a algún bebé dejado en las puertas de una iglesia o convento, cuando la realidad nos muestra que el abandono es algo mucho más cercano y ocurre con los animales, con los pequeños, adultos e incluso con personas de edad avanzada y en sus propios hogares…

Muchos padres, amos (de perritos), parejas o hijos ignoran a las personas con las que viven. Algo que parece increíble, pero es real y lo veo a diario. Llegan a la consulta tristes, deprimidas porque se sienten víctimas del abandono de sus padres, parejas y hasta hijos. He conocido personas que aparentemente son la happy family y apenas entran en sus casas cada cual se encierra en su habitación, no comparten ni en las horas de comidas porque están absortos viendo la televisión mientras ingieren alimentos y ninguno sabe nada del otro. Eso es abandono.

Pero hay un abandono más común aún que es el propio abandono; Cuando no somos capaces de vernos, de atendernos, de rescatarnos… Cuando nos resignamos a la soledad y a la carencia de afecto porque creemos que tiene que venir otro a buscarnos, a valorarnos, a rescatarnos… y eso si que es descuidarse.

Abandonarse es el principal síntoma de la falta de amor hacia uno mismo. Y ese es un tema archirrepetido en este blog… tal vez porque lo conozco a fondo ya que en algún tiempo yo misma me abandoné por algún tiempo… pero de ese abandono renací fortalecida porque aprendí el amor propio, la autovaloración, el cuidarse, consentirse… y todo eso proviene de la aceptación de uno mismo.

A diario somos bombardeados por la Tv, redes sociales, revistas, afiches publicitarios por imágenes de cómo debemos ser, como debemos vestirnos, cuanto debemos pesar, como tener la dentadura perfecta, las cosas que debemos hacer… y de pronto descubres que todo eso que debieras ser para los medios, o lo que otros esperan de ti no te gusta y no quieres convertirte en eso porque prefieres invertir tu tiempo en otras cosas… y empiezas a quedar de lado porque te conviertes en la “freak” del grupo porque no quieres pintar tus uñas… o porque no te gusta poner color camarón en tu piel para lucir bronceada… o te niegas a ir al gimnasio porque con todo lo que caminas (porque tampoco tienes auto) te parece suficiente ejercicio…

Si eres del grupo de las freak no está nada malo en ti… más bien está malo que los demás crean que todos estamos obligados a ser de una determinada forma… como muñequitos creados en serie.

Todos hemos visto esas películas jolibudenses que entregan el mensaje de que quien es diferente sufrirá el bullyng… y como son pocos los valientes capaces de soportar el maltrato de otros, muchos fingen encasillar en los moldes sociales…. Eso también es abandonarse.

El mayor abandono que puedes hacer de ti es no permitirte ser tú mismo… es traicionar tu propia esencia para entrar en el molde que ha hecho la sociedad para ti y para todos…

Amarse no es solo cuidar de tu pie, tu cabello y de contraer enfermedades… Amarse es respetar tu propia esencia y tener el valor de ser fiel a ella. Por eso si viniste a ser Rosa no finjas ser Jazmín… recuerda que tarde o temprano tu aroma te delatará…

Así que si te has abandonado, estás a tiempo de animarte, de darle sentido a tu vida, de amarte, acariciarte y autocuidarte. No esperes que venga otro desde afuera para que “te salve” y todo cambie… Eres tú quien se salva, se levanta y reconoce la maravilla de estar aquí… Eres un SER hermoso que vino a este mundo a iluminar con su luz… no la sigas escondiendo…

Me® 

 Si reenvías este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

lunes, 10 de agosto de 2009

Amor Mío...




 “A la única persona que debes adorar, enaltecer y brindarle toda tu energía es a ti misma ya que la relación que tengas con tu ser durará toda la vida!” – esas palabras resonaron tan fuertemente en mi que dejé de llorar… y mi maestro se acercó y dijo mirándome fijamente a los ojos: No llores por un hombre, llora por ti… él no te ha abandonado, eres tú la que se abandona en pos de otro y lo nutres, le das toda tu energía y cuando te quedas vacía, se va porque ya no tiene como nutrir su ego… y tú quedas así… vacía y triste…

Fue una lección que nunca olvidé y desde ese día me dediqué a reinventarme, a construirme como una persona fuerte y a amarme y mimarme. Costó, porque hay toda una programación cultural que nos dice que eso de tener amor propio es de narcisos y ególatras, pero aprendí a recibir el amor que yo misma me brindaba y construí a pulso este ser que soy ahora

Pienso que no hay mayor soledad que la de carecer de la compañía de uno mismo. Si no eres capaz de buscarte, encontrarte, conocerte, abrazarte y mimarte, difícilmente podrás hallarla en otros. Esto es algo que solo cuando lo vives lo entiendes... Y cuando te tienes a Ti Misma nunca estás sola.

A diario llegan personas a mi consulta con la vida resuelta pero con un gran vacío que yo traduzco como la ausencia de amor por ellos. Buscan desesperadamente que otros vengan a llenar esos vacíos y no se dan cuenta de cómo ellas se abandonan porque se sienten desvalorizadas por otro que no la elige para acompañarlos en la vida. La mayor parte de los humanos no sabe estar solo porque creen que la soledad es de gente enferma, depresiva o antisocial. Y la sociedad se encarga de dar fuerza a ese pensamiento para que nadie quiera estar solo y despierte a la realidad…

Desarrollar el amor hacia uno mismo es un proceso doloroso porque nos hace encontrarnos con nuestra soledad interior y con el abandono en que nos hemos tenido. Después debemos derribar todos los conceptos erróneos de que el amor propio es malo o de egoístas y soportar la mirada crítica del resto… de ahí en adelante todo resulta más fácil porque entre aprender a amarnos y brindarnos toda la atención necesaria vamos reconstruyéndonos y fortaleciendo ese ser que somos en realidad. El amor propio te permite ser verdadero ya que no volverás a traicionar tu esencia para agradar a los demás.

Muchos se ríen cuando llaman y preguntan ¿Estás sola? y al responderles que no, preguntan ¿Con quién estás? Y les digo: Conmigo… –  Ah, entonces estás sola. – No, te he dicho que estoy conmigo y disfrutando de buena compañía… La mayoría me dice que estoy loca y les digo que si, que lo estoy… pero es una locura hermosa.

Me® 

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