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jueves, 24 de mayo de 2012

Maestría




Todos hemos sido guiados para llegar hasta aquí. Algunos tuvimos maestros presenciales y otros eligieron como guía a algún maestro de tradición milenaria como el Buda y el Cristo, o contemporáneos como Krisnamurti, Osho, Tolle o Prem Rawat… todos somos conducidos hacia la luz de la mano de algún ser que ya conocía el camino… pero llega un momento en la vida que tenemos que seguir solos y es cuando debemos despertar a nuestro maestro interior.

Soltar la mano de nuestros padres y empezar a caminar solos fue un proceso, sin duda doloroso, pero tuvimos que aprender a confiar en nosotros para salir apoyándonos solo en nuestros pies. Así mismo nos cuesta soltar la guía del maestro y confiar en que podemos encontrar respuestas a nuestras inquietudes y asumir que aprender es despertar la sabiduría interior porque aprendemos  simplemente recordando.

Un buen guía, terapeuta o maestro no es quien te dice como actuar o que decisiones tomar, sino quien te guiará para que seas tú mismo quien encuentre las respuestas porque todo, absolutamente todo lo que necesitamos saber se encuentra en nuestro interior y para encontrarlo se hace imperioso el silencio y la meditación. En medio del ruido y la vorágine de la vida cotidiana será difícil que puedas oír la voz de tu maestro interno que te habla a través de corazonadas o intuiciones.

Tu maestro interno no está al servicio del ego y por eso muchas de las guías o intuiciones que recibes pueden no gustarte, pero luego comprenderás que lo que te permite crecer es justamente lo que desinfla al ego.
Puedes estar teniendo muchos conflictos con personas cercanas o no tanto y haces consciente que esas personas están siendo tus mejores maestros porque te enfrentan con tus propios conflictos internos que reflejas en el exterior porque aún te cuesta asumir que todo siempre viene de ti y es hacia ti ya que  tú eres ese diamante en bruto que debes pulir para que saque el mejor brillo y en ese relucir poder iluminar a los demás…

Estamos viviendo un tiempo de cambios vertiginosos en que la energía que recibe el planeta es tan poderosa que vemos como muchos maestros internos salen a la luz y los humanos estamos despertando la maestría. Basta ver como proliferan los blogs con contenidos espirituales, algunos solo transcriben escritos de otros en un afán por dar a conocer la luz y vemos como las redes sociales trabajan también en complicidad con la luz.

Toda la energía que recibe el planeta en estos momentos es para despertarnos y estimular la maestría interior. Seguramente te has sorprendido en este último tiempo encontrando la palabra precisa o el consejo adecuado para alguna persona y sobre todo para ti mismo. Es que nadie puede permanecer ajeno a esta luz y tu maestro está en pleno proceso de despertar.

Es tiempo de desarrollar tu maestría. Solo tienes que ir hacia adentro, buscar esa sabiduría con la que has nacido pero olvidaste… Haz memoria… Recuerda… Tú eres un Maestro!

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

martes, 20 de abril de 2010

Dormir o despertar, esa es la cuestión



 Este año se viene movidito, y no precisamente por la onda sísmica que nos invade desde hace algún tiempo sino porque estamos todos siendo remecidos en la conciencia para despertar…

Despertar, despertar, que el mundo se va a acabar, parece decir una música ambiental que la naturaleza misma nos ha puesto desde hace un tiempo. Pero ¿qué es despertar?
Despertar es darse cuenta, tomar conciencia de quienes somos y para que hemos venido a esta vida… Es todo un proceso que suele durar mucho tiempo y generalmente  es provocado por un fuerte sacudón que nos hace transformar todo nuestro sistema de valores y creencias. Ese remezón puede ser una cesantía, un quiebre amoroso, una enfermedad o cualquier situación imprevista que desordene nuestro plan de vida.

A menudo oigo a algunas personas decir: “es que yo estoy despierto desde hace mucho” -y les respondo– Bastó que lo dijeras para que deje de ser cierto -Y claro, porque el despertar es un camino que hacemos y parece no tener fin. Es como ir subiendo una montaña y llegar a la cima para descubrir que hay otra montaña y luego otra más… y así… Nunca podemos decir: “Estoy totalmente despierto”, porque el despertar es un camino y no una meta. Nuestra meta es  la iluminación y para alcanzarla debemos hacer ese largo camino llamado “despertar”.

La etapa más difícil del despertar es cuando la persona recién abre sus ojos y descubre que hay todo un mundo nuevo que desconocía… entonces se transforma en una especie de predicador y quiere hacer que todo el mundo despierte, logrando generalmente el efecto contrario. Todos conocemos a alguien que nos impulsa a leer libros, o a hacer actividades “que nos cambiarán la vida” y no se dan cuenta que el despertar es un proceso muy personal… cada cual despierta por razones particulares y de un modo determinado que no necesariamente es la razón por la que tú lo has hecho.

Saber, poseer mucho conocimiento, no significa despertar, significa solo estar enterado de que en la vereda del frente hay un mundo distinto pero no atreverse o no querer cruzar. Y es que el despertar también es opcional.

Hace unos días una amiga que estaba terapeándose  conmigo me dijo  transparentemente: “Mer, yo no estoy interesada en despertar, me gusta estar dormida, me encanta depender emocional y materialmente de mi esposo. Para mi la felicidad es quedarme en casa viendo novelas y viajar con mis hijos, nada más… no quiero complicarme la vida” y lo encontré muy válido y sobre todo honesto. Es su derecho y eso me llevó a repensar en esto del despertar.

Nadie nos obliga a despertar… aunque creo que la vida se encarga de avisarnos  cuando ha llegado el momento de “darnos cuenta” del verdadero sentido que le damos a nuestra existencia, pero nos ofrece la opción… somos nosotros quienes decidimos si despertamos o continuamos dormidos.

Me® 

Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

domingo, 11 de octubre de 2009

Ilumin - Hada



Hablar de iluminación nos hace pensar en una vida llena de ascetismo y en luchas por alcanzar objetivos supra humanos… y al ego le encanta que lo veamos así porque eso pone trabas a nuestro esfuerzo por alcanzarla.

Iluminarse nos es otra cosa que hacer contacto con nuestra luz interior. Encender esa chispa divina que habita en nosotros.

Alcanzar el estado de Iluminación es aquello que nos hace recobrar ese estado natural con que nacemos y que nos hacía tan felices y plenos cuando éramos niños ya que permanecíamos conectados con ese algo superior que nos permitía sentirnos dueños del mundo y confiar plenamente en que el Universo nos proveería de todo cuanto necesitáramos… El crecimiento, la educación y la sociedad nos obligan a vernos como fragmentos aislados y nos sentimos separados de todo cuanto nos rodea… Es ahí cuando el miedo se apodera de nosotros y el ego hace un festín porque empieza a controlarnos desde la mente: "No hagas esto, no digas lo que piensas, mucho menos lo que sientes, no muestres debilidad que quedas vulnerable ante los demás, etc." Todo se vuelve un deseo por agradar al resto y hacernos un lugar para sentirnos incluidos en este mundo que a la vez nos parece tan ajeno.

Ya hemos caminado mucho tiempo al lado del miedo mientras el ego de frota las manos de gusto al sentirse triunfador una vez más… pero ya no… esta vez podemos derrotarlo… y no vamos a pelear con Mr Ego, eso sería darle demasiada importancia… simplemente ignoraremos sus comentarios y nos permitiremos fluir… así, como cuando eramos niños y nada ni nadie impedía que nos sintiéramos uno solo con el Universo y en esa conexión volver ser lo que somos e iluminarnos con la luz del corazón…

Encontrémonos con nuestra verdadera naturaleza, esa que trasciende la forma y la norma establecida, esa voz que nace desde el fondo del alma. Iluminémos con nuestra propia luz interior y seamos capaces también de iluminar a los demás…

Me® 

jueves, 23 de abril de 2009

Festival de Wesak



Esta fiesta no tiene una fecha definida ya que es determinada por el Plenilunio de Tauro que es el paso del Sol a través del signo de Tauro mientras la Luna descansa en el signo de Escorpio.

Todos los años, durante la primera Luna Llena de mayo, se celebra el carnaval de Wesak, la celebración más importante del budismo ya que honra a su máxima figura.
Se considera que es el momento del natalicio del Buda, también se afirma que ese mismo día Gautama obtuvo la iluminación y desencarno para ascender.

En realidad, a estas alturas, bien poco importan los datos cronológicos porque lo cierto es que el buda existió y esta es la razón de que por esta fecha la celebración de Wesak se transforma en una verdadera fiesta de la Conciencia, en donde millones de peregrinos practicantes del budismo asisten para elevar sus cantos y sus plegarias y dar alimento a los monjes…

La tradición cuenta que en el día de la Luna Llena de Tauro desciende el iluminado para nutrir con su luz a todos sus seguidores con el fin de regenerar físicamente y espiritualmente a todos los creyentes.
El mundo budista viaja desde todas partes a este especial lugar llamado Valle de Wesak que está entre las montañas de los Himalayas, para recibir estas bendiciones y replicarlas a través del mundo.

Este es un día especial para todo el budismo y quienes no asisten a la fiesta, aprovechan toda la energía que emana en este acontecimiento para canalizarla promoviendo la purificación de todos los seres del planeta.

Es un día que podemos aprovechas para depurarnos de todas las toxinas emocionales, para perdonarnos, perdonar y sobre todo para abrazar esa porción de divinidad en ti, en mi y en todos los seres del planeta.

Si puedes meditar unos momentos en esta Luna llena hazlo… si no puedes bastará con que hagas unos minutos de conciencia y abraces la budeidad en ti. Porque Buda, al igual que el Cristo vinieron a enseñar que todos podemos iluminarnos, de la forma que elija cada uno. Usando los propios dones y talentos. Siendo fieles a la esencia y descubriendo que somos uno con todos  los seres que tienes a tu lado, que también llevan budeidad dentro de si.

Es un tiempo para hacer tuyo el deseo de convertirte a la Luz… y puedes usar este día para ser generoso dando de comer a algún ser hambriento que puede ser un perro callejero que te honrará por ello haciendo crecer tu propia luz…

Feliz Wesak!

Mer 


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