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miércoles, 24 de mayo de 2017

Súper Luna Nueva en Géminis: Conciliando Polaridades.



Mañana jueves 25 de Mayo tendremos la Súper Luna Nueva de Géminis justo a las 19:45 UT… Se le ha llamado Súper Luna debido a que su cercanía, en estos momentos, con la tierra hace que la apreciemos amplificada en un 14%

Sabemos que las Lunas Nuevas nos traen inicio de ciclos, así como las Lunas Llenas cierran estos ciclos… pero a menudo el impacto de esta energía puede perdurar hasta los seis meses siguientes sobre todo cuando estos eventos han derrochado tanta fuerza como lo hizo la pasada Luna Llena del Buda…
Entonces no podemos iniciar otro ciclo sin antes haber despejado lo viejo… Solo cuando despejamos el camino puede surgir la nueva energía… La vieja energía proviene de los eventos que se movilizaron alrededor de la Luna Llena de Escorpión, a principios de mes… Todavía estamos limpiando las energías que el poderoso plenilunio hizo emerger hasta la superficie… y esta última quincena hemos liberado mucho karma… Vaya que si! Hemos cortado la cabeza a muchos demonios internos y esto nos permite dejar atrás miedos, resentimientos y animosidades que –descubrimos– nada aportan a nuestro crecimiento.

Y nada mejor que esta ráfaga de vientos geminianos para disipar todo vestigio de viejas energías… Un aire nuevo llega a nuestra vidas y todo vuelve a empezar…

El trabajo de los Gemelos es conciliar la dualidad que portamos los seres humanos y para ello cuentan con la ayuda insustituible de Hermes o Mercurio que es la única deidad que posee la capacidad de navegar entre los mundos inferior y superior.

A Géminis no le gusta ir hacia las profundidades… Ellos prefieren ser tildados de superficiales y distraerse con las miles de entretenciones con que el “afuera” los atrapa, antes que sumergirse en ese océano denso de emociones y oscuridades que somos los seres humanos.
La misión de Géminis es entregarnos material para nuestro despertar, ya sea en forma de aprendizaje teórico o experimental, pero nos conduce hacia la realidad… ¿Cuál? La de cada uno.
Con Géminis evolucionamos a través del pensamiento, con la mente, las ideas, el aprendizaje, la exploración, la comunicación y las conexiones –como las letras en palabras, en oraciones, en párrafos, en páginas, en novelas… Imagina a Mercurio haciendo conexiones de todo tipo; Tecnología, comercio, correo, transporte y cableado, incluyendo el cableado en nuestros cuerpos… porque las hormonas son mensajeros químicos especiales en el cuerpo. Mercurio, el jefe de los gemelitos, rige la información, cómo se transmite (o no se hace) y si tiene o carece de sentido. La capacidad de traducir, interpretar y repetir información en lenguaje lógico o comprensible también es atribuible a Géminis.
Los Gemelos son esa parte de nosotros que puede articular, rastrear y resolver las cosas…

La energía geminiana es como la de un niño curioso o del eterno estudiante, ese que siempre está buscando cosas que investigar, mundos por descubrir, porque no se cansa de aprender e incorporar nueva información a su vida

Esta Luna Nueva es una gran oportunidad –otra entre miles que nos regala la vida cada día– para acceder al conocimiento, ese que nos dará libertad.. ese saber que ha esperado siglos por nosotros y que podrá esperar otro siglos más… pero ya es hora de acceder a la verdad…

Feliz Luna Nueva en Géminis

En Amor y Conciencia.

Me® 

 Si reenvías este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

domingo, 8 de enero de 2012

Dualidad…



Una pregunta que todos hacen últimamente es ¿Qué significa experimentar la dualidad? Y para no responder a cada persona porque resultaría agotador, escribo este post.

Dualidad, según Wordreference es: Reunión de dos caracteres o características distintos en una misma persona o cosa… y también: Cualidad de existir dos cosas de la misma clase… ambos conceptos se aplican muy bien a lo que vivimos como experiencia los seres humanos acá en la Tierra.

Somos energía luminosa encarnada en cuerpos materiales. Vivimos una experiencia física y otra espiritual. Nos cuesta separarnos de la materia y la mayoría se ha identificado totalmente con su cuerpo y con su vida terrena. Muy pocos han despertado sus conciencias por largo tiempo dormidas para descubrir que estamos haciendo un gran viaje y que debemos mirar cada acontecimiento con los ojos de un turista: maravillarnos con todo lo que está ocurriendo y dar gracias por poder vivirlo.

Vivir en la dualidad es aceptarnos como espíritus a la vez que honramos este cuerpo que nos sirve como transporte para realizar el gran viaje por la vida. Honrar el cuerpo no significa identificarse con él o con las emociones o con la mente… es simplemente respetarlo y cuidarlo para que el viaje resulte lo más placentero posible y el espíritu pueda habitarlo sacándole el mejor partido.

Durante este viaje debemos constantemente lidiar con un personaje que nosotros construimos a medida que avanzamos turisteando por la vida y es el tristemente celebre Ego… el ego es pura identificación con el cuerpo y con esta existencia… El día que descubrimos nuestra naturaleza espiritual el ego pasa a ocupar un lugar secundario y hasta puede mantenerse oculto porque se avergüenza de su pequeñez ante la manifestación del espíritu. No lo necesitamos… pero estará ahí atento para salir a escena ante nuestro menor descuido.

Vivir la dualidad consiste en hacer el trabajo constante de armonizar la vida espiritual y la física. Es como vivir en dos mundos porque por un lado hay que ser conscientes de que tenemos un cuerpo al que debemos cuidar, nutrir y complacer a la vez que no debemos olvidar que somos espíritus en evolución constante y estamos aquí aprendiendo. No es fácil equilibrar ambas polaridades y de pronto nos cargamos más para un lado, olvidando el otro.

Somos seres únicos viviendo en la dualidad y debemos transformarnos en malabaristas para poder equilibrarnos. De pronto el espíritu nos llama y el cuerpo grita y no sabemos a quien atender.

Armonizar esta vida dual es el primer trabajo del despertar. Y una vez que aprendes a equilibrar ambos mundos –físico y espiritual– puedes recién llamarte una persona consciente porque si superamos esta prueba comenzamos rápidamente a ascender ya que se despiertan muchos canales de percepción que nos permiten subir en la espiral evolutiva…

Solo me resta pedirte que no olvides que eres un espíritu encarnado en un cuerpo para vivir la experiencia humana... y no al revés.

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

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