viernes, 17 de agosto de 2007

¿Buena suerte? ¿Mala suerte?


Una historia china habla de un anciano labrador que tenia un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano se acercaban para condolerse con el y lamentar su desgracia, el anciano les repitió: ¿Mala suerte?  ¿Buena suerte?  ¿Quién sabe?.
 
Una semana después, el caballo volvió con una manada de caballos salvajes.  Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: ¿Mala suerte?  ¿Buena suerte?  ¿Quién sabe?
 
Cuando el hijo del labrador intento domar uno de aquellos caballos salvajes, cayo y se rompió una pierna. Todo el mundo considero esto como una desgracia. No así el labrador se limito a decir: ¿Mala suerte?  ¿Buena Suerte?  ¿Quién sabe?
 
Unas semanas mas tarde, el ejercito entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. Había sido ¿Buena suerte?  ¿Mala buerte?  ¿Quien sabe?
 
Todo lo que a primera vista parece un contratiempo puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser dañino. No nos dejemos llevar por las apariencias y dejemos de juzgar cada acto...

Cuento tradicional chino

Me®

martes, 14 de agosto de 2007

Trabajar para después.



Por eso escuchadme bien: utilizad todos los años que todavía tenéis por delante para preparar vuestra próxima encarnación pidiendo las mejores cosas: de esta manera lanzáis proyectos que, en el futuro, cristalizarán. La cristalización actual resiste y niega a ser cambiada, es normal: hasta que no se haya desgastado, no podrá ser reemplazada. Pero cuando volváis a la tierra, todo lo que hayáis creado de bueno se materializará en una nueva estructura, y esta estructura, a su vez, será tenaz, resistente, se opondrá a las fuerzas de la destrucción.
Os lo repito, el trabajo que hacemos ahora no puede aportar muchos cambios para esta encarnación, pero para la próxima, sí. Por eso, si todavía no veis los resultados de vuestros esfuerzos, no os desaniméis; en una próxima encarnación, cuando la forma actual haya desaparecido, veréis la nueva, aquélla sobre la que habéis trabajado, y estaréis asombrados ante su esplendor. 



Omraam Mikhaël Aïvanhov.



Espiritualidad en el mundo...




"Vivir la vida espiritual no significa huir de la sociedad. El espiritualista puede vivir en la sociedad, incluso debe vivir en el sociedad, pero permaneciendo unido a la luz, a la sabiduría, para estar siempre a la altura de la situación. Porque si capitula, si flaquea espiritualmente, no sólo pierde su fuerza, su equilibrio y su autoridad, sino que deja de ser interesante para los demás.
Diréis: «¡Pero vivir entre personas que ni tienen las mismas aspiraciones y que no piensan como nosotros, es tan difícil!» Si, es difícil, pero no hay otra solución. Debéis vivir con los humanos, debéis amarlos, debéis trabajar con ellos, pero conservando siempre vuestro alto ideal, vuestra filosofía divina. Porque entonces seréis un centro, una fuente, un jardín, un vergel; no sólo tenéis todo lo que necesitáis, sino que poseéis asimismo los medios para ayudar a los que os rodean." 



Omraam Mikhaël Aïvanhov


domingo, 12 de agosto de 2007

Ansiedad...



Muchas veces el aspirante procede respecto a la verdad tan ignorantemente como el hombre de esta historia. No conocía la madera de sándalo, pero había escuchado mucho sobre sus excelencias. Nació así en él un fuerte deseo por conocer esa clase de madera tan ponderada y entonces decidió escribir a sus mejores amigos para pedirles un pedazo de esa clase de madera.

De este modo, escribió numerosas cartas a sus amigos y en todas ellas hacía la misma petición: «Por favor, enviadme madera de sándalo.»

Y un día, de repente, descubrió que el lápiz con el que llevaba meses escribiendo aquellas cartas era precisamente de olorosa madera de sándalo. El ser humano busca la felicidad fuera de él, cuando la verdadera y estable felicidad se halla en su interior.

Pide lo que ya tiene, busca lo que nunca ha perdido.

Cuento zen


Mer

jueves, 9 de agosto de 2007

La cura para La tristeza


Un viejo cuento nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien le preguntó:

-¿Qué oraciones, o qué encantamiento mágico tiene usted para traer a mi hijo de nuevo a la vida y quitar así mi tristeza?

El sabio, en vez de despedirla o razonar con ella, le dijo:

-Tráigame una semilla de mostaza de una casa donde nunca hayan conocido la tristeza. Nosotros la utilizaremos para expulsar la tristeza de su vida.

La mujer partió de inmediato en busca de aquella semilla mágica.
Se dirigió primero a una hermosa mansión, en un barrio residencial; tocó la puerta, y dijo:

-Estoy buscando un lugar donde nunca hayan conocido la tristeza, ¿es aquí por ventura? Esto es una cosa muy importante para mí.
Le respondieron:

-¡Qué pena, usted vino al lugar equivocado! Y comenzaron a relatarle todas las tragedias familiares que recientemente les habían ocurrido.

La mujer se dijo a sí misma:

-¿Quién mejor que yo con toda mi desgracia para ayudar a estas pobres y desafortunadas personas? Y se quedó para consolarlos.

Partió luego hacia otros lugares, en búsqueda de una casa donde nunca hubiera acontecido tristeza alguna. Pero, donde ella iba, ya fuesen palacios o chozas, siempre encontraba algún caso de tristeza o dolor.

Finalmente... quedó tan ocupada y contenta en consolar el dolor ajeno, que se olvidó de la búsqueda de la semilla mágica, sin darse cuenta que el hecho de consolar a otros, había expulsado la tristeza de su corazón y de su vida.

Tomado de la red.

Mer

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