lunes, 12 de noviembre de 2012

La Caja de los Deseos de la Luna Nueva de Escorpio



Escorpio representa los deseos, aquellos que provienen desde lo más profundo del alma y también su frase clave es “Yo creo” – de crear, no de creer – por lo tanto durante este periodo escorpiano estás en posibilidad de crear lo que quieras y por eso vamos a crear juntos tu “Caja de los deseos”.

Confecciona o elige una caja pequeña de cualquier material. Escribe en una hoja de papel una lista con tus mayores deseos (te recomiendo no más de 7 para no disipar demasiado la energía). Al final de la lista escribe con letra grande: GRACIAS UNIVERSO POR CONCEDERME MIS DESEOS.
Coloca esta lista dentro de la caja con una pequeña piedra de  cuarzo y una moneda de cualquier valor, sin importar que esté vigente o no... Medita unos minutos con la caja entre tus manos y una vela encendida, acerca de tus deseos: ¿Por qué quieres lograr cada uno de ellos? ¿Son deseos del alma o son meros caprichos? ¿Alcanzar estos deseos te ayudará en tu crecimiento? Una vez que tengas claras las razones de tus deseos, puedes tachar algunos o cambiarlos y cuando esté lista ponla cerca de tu corazón y repite 3 veces: GRACIAS UNIVERSO POR CONCEDERME MIS DESEOS…

Ya está listo. Ahora pon la caja con todo el contenido bajo la luz de la luna durante toda una noche entre el 13 y el 16 de noviembre- solo elige un día- y después cierra tu caja de los deseos y guárdala o colócala sobre algún mueble como decoración en donde puedas verla todos los días y cada vez que pases junto a ella recuerda decir: GRACIAS UNIVERSO POR CONCEDERME MIS DESEOS.

Escorpio también representa los secretos, aquello que hay oculto dentro de nosotros y muy pocos pueden ver, por lo que tu caja debe ser un secreto entre la Luna y tú… nadie más debe saberlo y aunque vean la caja no deben saber que hay dentro ni mucho menos la intención que has puesto en ella porque así mantendrás intacta la energía de la caja y no se diluirá con pensamientos ajenos o dudas de otros.

Conserva esta caja durante todo un año y la cambiaremos para la Luna nueva de Escorpio del año 2013... mientras tanto tus deseos se irán cumpliento uno a uno...

Solo me resta desearte un periodo muy creativo con la energía de Escorpio y que todos tus deseos se cumplan…


Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

sábado, 3 de noviembre de 2012

¿Por qué Perdonar?




He hablado varias veces de el perdón en este blog ya que he ido adquiriendo mi propia visión  respecto a él.

Perdonar es una energía tan de la era que estamos abandonando. El tiempo pisciano necesitaba de una formalidad, de un rito que permitiera borrar errores y faltas cometidas, por eso crearon el perdón… El nuevo paradigma no necesita de pedir o conceder perdón a nadie ya que: ¿Por qué perdonar?
¿Quién soy yo para perdonar si cada persona que llegó a mi vida fue para aportarme una experiencia nueva que me permitiera aprender más?
¿Cómo puedo sentirme ofendida por algo que yo misma elegí vivir?

Sería muy fácil convivir entre nosotros si viviéramos desde el alma y no miráramos todo a través del ojo del ego.
El alma acepta y agradece cada experiencia que le permite incorporar algo nuevo para crecer… Es el ego quien se ofende porque lo miraron mal –y más aún si no lo miran– porque no lo invitaron, porque le dijeron unas cuantas verdades, porque hablaron mal de él, porque le dieron el trozo de pastel más grande a otro, porque no lo llaman para el cumpleaños, porque no reconocieron sus méritos, porque lo abandonaron, porque le mintieron, porque prefieren a otros, porque no gana lo mismo que su jefe, porque no tiene dientes perfectos, porque esto y porque lo otro… y es que el ego vive en el paradigma de la separación: No es consciente de que somos todos una unidad de almas que buscamos llegar al espíritu.

El Alma, por el contrario, vive conectada al Todo y sabe que estamos unidos por hilos energéticos que causan que cada cosa que le suceda a uno le ocurra también a todos… de diferente manera, en su propio nivel de conciencia, afectándole a cada uno en diferentes áreas, pero todos experimentamos lo que está pasando con el resto de la humanidad.

Ser conscientes de que todo lo que vinimos a vivir en este mundo es como cuando nos matriculamos en la Universidad y elegimos las materias que aprenderíamos cada año de estudios nos vuelve un tanto inmunes a las ofensas… Comprendemos que estamos aprendiendo y agradecemos poder pasar por eso...

Todas las experiencias por las que pasé y las que vendrán, las lágrimas que he derramado, también las carcajadas que me han brotado. Todas mis alegrías y dolores son los que elegí experimentar en esta encarnación… Las traiciones vividas fueron minuciosamente planeadas por las almas como quien prepara el guión de la obra que saldrá a representar…

Cada camino que se presentó ante mi, cada situación en la que me vi envuelta, cada nueva experiencia, cada persona que entró en mi vida fue un maestro que mi alma atrajo hasta mi. Lo pactamos desde hace mucho. Antes de nacer ya sabíamos que personas nos acompañarían. Tantas reuniones de almas que tuvimos que realizar para concretar esta encarnación que no podemos perder el foco y olvidar el objetivo. Vinimos a trascender y no quedar pegados en la vieja herida del perdón.

En realidad no hay nada que perdonar. Por qué perdonar por algo que yo misma pacté con otra alma venir a aprender? ¿Cómo pedir perdón a alguien si estamos cumpliendo el pacto de almas?

El perdón no se busca… llega solo y es ese estado en que trasciendes al ego y nada puede ofenderte…  llega cuando reconoces que nunca hubo nada que perdonar, que solo había algo que aprender y comprender

Por eso, en esta Era se practica la aceptación y el agradecimiento… aceptación de que todo lo que sucede en mi vida obedece a un bien mayor y el agradecimiento por poder pasar por esa experiencia para seguir creciendo.

Por eso amigos lectores, ha llegado la hora de soltar esa cadena de pedir o conceder perdones… Acepta… Agradece… No hay nada más…

Me® 

 Si reenvías este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

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