martes, 29 de marzo de 2011

Otra vez Mercurio retrocediendo...

Mañana 30 de marzo, nuevemente Mercurio se estaciona en Aries para iniciar su retrogradación hasta el 23 de abril.

Como antes hemos comentado, con esta deidad alada retrogradando, todo lo relacionado a las comunicaciones se vuelve lento y a ratos imposible... pero para no entrar en cólera, porque todo lo que está en Aries puede volverse muy rabioso, procuremos hacer la tarea que nos está pidiendo Mercurio de volver hacia atrás para Re-ordenar nuestras ideas, Re-estructurar nuestras formas de pensamiento y sobre todo RE-visar toda nuestra vida... 
El secreto es andar sin apuros (cosa muy dificil estando en Aries), y tener claro que todo puede RE-trasarse...

Es tiempo de desarrollar actividades muy "arianas" como hacer ejercicios, largas caminatas al aire libre... Salir de explorador por la vida.
Un poco de Yoga y de gimnasia le vienen muy bien a la mente(Mercurio) y al cuerpo (Aries).

Nunca como ahora debemos tener cuidado con lo que decimos porque la violencia ariana puede ser expresada a través de las palabras. Cerrar la boca y pensar antes de hablar deberás llevarlo anotado en la frente.

Me®

 También puedes leer: Travesuras de Mercurio , Mercurio de vuelta, y AtrapHada por Mercurio, para entender más acerca de las retrogradaciones de este planeta.



domingo, 20 de marzo de 2011

Tiempo de soltar... Ha llegado Otoño...



Hoy domingo 20 de marzo de 2011, a las 20 horas y 21 minutos se producirá el equinoccio de otoño, con lo cual el Sol deja de iluminar al hemisferio sur directamente, para comenzar a hacerlo sobre el hemisferio norte, donde se inicia la primavera.

Cuando era niña, o muy joven, sentir que se acercaba el otoño me producía gran tristeza porque nos trae recogimiento, días más helados y el inicio del año escolar… Atrás quedaban el verano, sus alegrías y festejos y sobre todo las vacaciones y el vivir cerca del mar…

Siempre sostengo que vivir de acuerdo a los procesos de la naturaleza es muy de sabios, porque por más que deseemos abstraernos, la vida nos obliga a hacernos cargo de esta etapa de la vida.

Tiempo de Otoño es para hacer una revisión en nuestras vidas ¿Qué hojas se nos han secado? ¿De qué debemos desprendernos? Nos cuesta aceptar que hay cosas que han ido muriendo y sobre todo nos cuesta desapegarnos de situaciones, relaciones o personas que debemos soltar… No queremos que nuestro tallo se quede sin hojitas aunque nos demos cuenta de que son hojas muertas. Los árboles nos enseñan como desprendernos de aquello que ha cumplido su ciclo… Sin apegos, sin dolor simplemente soltando para que caiga y retorne al origen… Sin hacer daño, sino que simplemente respetando el ciclo natural de la vida.

El Otoño viene a enseñarnos que en esta vida nada es eterno… Se nace, se vive, se muere, se renace y así en el eterno ciclo de la vida…

Por lo general el otoño es época para retomar proyectos como regresar a las clases, volver al trabajo, dietas después de todos los excesos veraniegos, retornamos a la vida social, etc. No queremos sentir esa nostalgia que nos produce dejar atrás la despreocupación y la libertad que nos dan las vacaciones. Es el tiempo de la revisión y de la decisión de con que nos quedamos para hibernar y renacer en primavera.
Ahora ya sé que Otoño es para mirar hacia dentro, no solo de nuestra casa sino de nosotros mismos… Tiempo de recoger los frutos que hemos madurado y de hacer algo con ellos.

Una recomendación muy práctica para este tiempo es desprendernos de todas las cosas que no nos sirven: Podemos hacer un paquete con toda esa ropa que ya no usamos y regalarla a quien la necesite, lo mismo con esas revistas que ya hemos leído llevarlas a algún hogar para que entretengan a alguien más… Y así… Otoño es para permitir que el flujo de la abundancia retorne a nuestras vidas porque no solo permitimos que entre sino también que salga…

Sé que me gano muy mala prensa cuando digo que me fascina el Otoño, porque muchos imaginan que por ello soy una depresiva crónica, pero no puedo mantenerme ajena a todos los procesos internos que me trae la estación de los tonos amarillos y ocres. Ahora comprendo que esa sensación de tristeza que me traía cada otoño era mi reticencia a mirar hacia adentro, una tarea a la que todos le huimos hasta que la vida nos obliga a mirarnos de frente… Ahora que la tarea está hecha me agrada el otoño, quizás no tanto como la primavera que provoca fuertes emociones dentro de mí pero si lo espero porque sé que con ello viene el relajo… Es una estación hermosa y muy melancólica…

Así que ¡Bienvenido Señor Otoño!


Me®
Autor: Mercedes Vivar

viernes, 18 de marzo de 2011

Mabon: Invitación a la Introspección



Las hojas de los árboles caen esparcidas por el suelo, el paisaje se torna  amarillo-ocre-anaranjado-rojizo, los días se acortan, el descenso de la temperatura, el fin de la cosecha, los animales que comienzan a guardar sus alimento para los meses fríos… La naturaleza entera disminuye su esplendor y se prepara para el invierno y su tiempo de descanso.
Estos son los principales signos que nos marcan la llegada de Mabon o el equinoccio de otoño que tiene lugar el 21 de marzo en el Hemisferio Sur y el 22 ó 23 de septiembre en el Hemisferio Norte. Es el comienzo oficial de la estación del otoño y el principio de días más cortos y noches más largas.

El Sol hace su recorrido cruzando el Ecuador, pasando del Hemisferio Norte al Hemisferio Sur, dando lugar así al equinoccio, en el que el día y la noche son iguales en todo el planeta con 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad.

Con la entrada de Mabon o equinocio de otoño, día y noche son iguales, pero cuando esa noche acabe, las siguientes noches irán aumentando en duración recortando así los días y alargando la oscuridad. Recibiremos cada vez menos luz solar y es el momento de guardar energías para cuando estemos viviendo la parte más oscura del año. Recogeremos los frutos de nuestro trabajo y eliminaremos lo que ya no es necesario. Es el tiempo preciso para reflexionar sobre las cosas que se desequilibraron en nuestras vidas y de cómo enderezar ese equilibrio antes de adentrarse en la llegada del invierno.

Mabon es un nombre originario de la mitología galesa, aunque de origen incierto. A esta festividad también se le conoce como “El Banquete”, “Cornucopia”, “Día de Acción de Gracias” y “La cosecha final” porque, aunque la cosecha se inició en Lammas, es en Mabon donde se completa y se guarda para el tiempo en que reine el frío y la oscuridad.

La festividad de Mabon tiene dos significados importantes:

Por un lado, representa un ritual de agradecimiento por todos los regalos otorgados por la tierra, por la abundante cosecha de semillas y frutos recibida y también de petición de una buena cosecha para el año siguiente.

Y por el otro, es tiempo de descansar tras el ardua trabajo realizado, el momento de prepararse para la época de mayor frio y oscuridad que llega y de comenzar a mirar hacia dentro en vez de mirar hacia fuera.

Mabon es la invitación que nos hace la naturaleza hoy, para viajar hacia el interior de uno mismo, hacia la introspección. ¿Estamos listo para llegar ahí?

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Miedo a la Luz...


Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos más allá de cualquier medida. Es nuestra luz, no nuestro lado oscuro lo que más nos da miedo.Nos preguntamos a nosotros mismos:¿quién soy yo para ser brillante, bello, con talento y fabuloso? En realidad, ¿Quién eres tú para no serlo? Eres un hijo de Dios. El hecho de que juegues a ser insignificante no le sirve de nada al mundo. No hay nada de iluminado en encogerse para que la gente a tu alrededor no se sienta insegura. Se supone que todos tenemos que brillar, tal como lo hacen los niños.Hemos nacido para manifestar la gloria del Dios que tenemos dentro.Y no, esto no está sólo en algunos de nosotros: está en todos.Y así cuando dejamos a nuestra luz brillar, inconscientemente estamos dando permiso a otros para hacer lo mismo. Y así cuando nos liberamos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros. 

Nelsón Mandela

Me®

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