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jueves, 25 de febrero de 2010

El Arte de bendecir...


Bendecir significa desear y querer incondicionalmente -totalmente y sin reserva alguna- el bien ilimitado, para los demás y para los acontecimientos de la vida, haciéndolo aflorar de las fuentes más profundas y más íntimas de nuestro Ser.

Al despertar, bendice tu jornada, porque está ya desbordando una abundancia de bienes que tus bendiciones harán aparecer. Porque bendecir significa reconocer el bien infinito que forma parte integrante de la trama misma del universo. Ese bien lo único que espera es una seña tuya para poder manifestarse.

Al cruzarte con la gente por la calle, el auto, en tu lugar de trabajo, bendice a todos. La paz de tu bendición será la compañera de su camino, y el aura de su discreto perfume será una luz en su itinerario. Bendice a los que te encuentres, derrama tu bendición sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Bendice a todos en todas las formas imaginables, porque esas bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de tu propia vida.

Bendice tu ciudad, tus gobernantes y a todos como los educadores, enfermeras, barrenderos, sacerdotes y prostitutas. Cuando alguien te muestre la menor agresividad, cólera o falta de bondad, responde con una bendición silenciosa. Bendice totalmente, sinceramente, gozosamente, porque esas bendiciones son un escudo que los protege de la ignorancia de sus maldades, y cambia de rumbo la flecha que te han disparado.

Bendecir significa desear y querer incondicionalmente, totalmente y sin reserva alguna el bien ilimitado –para los demás y para los acontecimientos de la vida- haciéndolo aflorar de las fuentes mas profundas y más íntimas de tu ser. Esto significa venerar y considerar con total admiración lo que es siempre un don del Creador, sean cuales fueren las apariencias. Quien sea afectado por tu bendición es un ser privilegiado, consagrado, entero. Bendecir, significa invocar la protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo reconocimiento. Significa también llamar a la felicidad para que venga a él.

Bendecir significa reconocer una belleza omnipresente, oculta a los ojos materiales. Es activar la ley universal de la atracción que, desde el fondo del universo, traerá a vuestra vida exactamente lo que necesitas en el momento presente para crecer, avanzar y llenar tu vida de gozo.

Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo. Mantén en ti ese deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como una perpetua plegaria silenciosa, porque de este modo serás de esas personas que son artesanos de la paz , y un día descubrirás por todas partes el rostro mismo de Dios.

Y por encima de todo, no te olvides de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que eres tú mismo.

Extraído del libro "El arte de Bendecir" Pierre Pradervand.

Me®


jueves, 18 de febrero de 2010

Egos espirituales



Vivimos una época de saturación de métodos para despertar, formulas mágicas para la iluminación y grandes secretos de los maestros: Todos los días recibimos correos desde todas partes del mundo ofreciéndonos la llave mágica para la felicidad y es tanta la información que nos llega, que de pronto nos perdemos del camino y terminamos inflando aún más nuestros egos creyendo que de verdad estamos iluminados.

Como vimos en un post anterior, de pronto nos metemos en un túnica espiritual y caemos en la fantasía de que eso es lo que nos vuelve espirituales y nos entregamos al sueño o la ilusión de ser espirituales, sin darnos cuenta que seguimos tan dormidos como al principio, solo que ahora con mucho conocimiento acerca de lo que es la espiritualidad.

Perdonen que sea tan majadera, pero el conocimiento de todos los métodos que existen para evolucionar espiritualmente no te vuelve espiritual… quizás si practicas esos métodos y llegas a sacar tus propias conclusiones si… pero repitiendo el camino que otros hicieron NO.
La espiritualidad es un camino propio y, muchas veces solitario, doloroso y lleno de obstáculos… algunos les llaman pruebas, pero vamos avanzando solo con la superación de dificultades.

Todos hemos visto –y hasta hemos sido– esas personas que van por la vida de espirituales, repitiendo como papagayos lo que otros dicen y siempre con la vista puesta en el resto para condenarlos porque comen carnes, porque consumen alcohol o cigarrillos, porque están presos del sistema, porque son consumistas, porque tienen ciertas ideas, o porque están muy dormidos etc. Y esperan ansiosos el más mínimo desliz para tildarlos de inconsecuentes o inconsistentes –palabras muy usada por los pseudoespirituales– y no hay nada más alejado de la espiritualidad que la crítica… porque el ser espiritual sabe que vamos todos por el mismo camino, algunos van muy adelante, otros muy atrás, pero todos llegaremos…

Otros ven tanta carencia de respuestas, de contención y orientación que usan esa necesidad en beneficio propio y crean un negocio en donde venden el despertar, la evolución, la recalibración, etc. a precios millonarios porque están convencidos de que la espiritualidad es un producto más… y bueno… esa es una visión y hacer juicios al respecto –aunque cueste– está de más porque nadie conoce el pacto álmico de esa persona y tal vez vino a aprender precisamente de eso.

¿Cómo puedo tener claro lo que es la espiritualidad real?
Espiritualidad es simplemente mantener conexión con el espíritu así que mientras más conectado estés vibrarás en tonos más altos y tu intuición se despertará para decirte que algo o alguien está resonando contigo, o sea están vibrando en lo mismo y van en el mismo tramo del camino… y lo que no resuene contigo acéptalo con amor y bendícelo porque alguna vez tú también caminaste por allí.

Mi conclusión es que todos somos seres espirituales, solo que en tramos diferentes del camino: algunos tan solo al comienzo, otros más adelante… los menos llegando a la meta… pero todos quienes pactamos venir a la Tierra para aprender de la dualidad estamos encaminados y juzgar a quienes creemos no espirituales equivale a que un alumno de prepa llame tonto a otro de kínder porque recién inicia su aprendizaje… pero de seguro un día el chiquito llegará a hacer la preparatoria y tal vez supere a aquel que lo llamó tonto.

Si, ya se lo que dirán: Que la espiritualidad es muy difícil. Y lo es, pero cuando tienes una voz interna siempre diciéndote que busques el verdadero sentido de la vida, tú te animas a seguir saltando vallas.

Esta nota comenzó como la continuación de El Ego Espiritual, y en medio de la reflexión yo misma he tenido la claridad de ver que es mejor no criticar ni enjuiciar a quienes para muchos están alejados del camino, porque no es así… Todos estamos encaminados hacia el espíritu, solo que en diferentes trechos, pero vamos dando pasitos y avanzamos… ese es la idea.

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

domingo, 14 de febrero de 2010

Una triste equivocación


Conoce tu naturaleza auténtica y divina. Abandona este sendero terroso. Eres un león y no un cordero. Eres un verdadero emperador y no un mendigo. Eres el hijo de Dios y no un ser débil atado a esta tierra perecedera.
Sólo piensas en tu cuerpo, tu alimento, tu esposa, tu hijo, tu amigo, etc.; pero nunca diriges tu mente hacia el interior para descubrir qué hay dentro de ti mismo. Crees que tu cuerpo, este manojo de huesos y carne, es real y de acuerdo a ello desarrollas todo el abanico de ambiciones y actividades de tu vida. Has confundido a la sombra con la sustancia. Te contentas con cosas superficiales. A pesar de tener la capacidad de pensar, no deseas utilizar ese poder en la búsqueda del Ser Inmortal. Has perdido la valiosa joya El Ser para obtener un simple trozo de cristal roto. ¿No es esto acaso una insensatez?
¿Por qué balas como un cordero? Afirma, reconoce y realiza tu naturaleza Divina . Te contaré una pequeña historia. Escucha con absoluta atención.

Había en cierta ocasión una cría de león que había sido abandonada por su madre moribunda entre algunos corderos. Éstos cuidaron de la cría de león, que pronto se convirtió en un gran león. Pero como los corderos a su alrededor balaban ba-a-a, él también aprendió a hacer lo mismo.
Cierto día, acertó a pasar por allí otro león y vio de pronto al león-cordero balando a pleno pulmón entre el rebaño de corderos. Sorprendido, preguntó al león-cordero: "¡Hermano! ¿Qué te ocurre? ¿Cómo puedes hallarte en un estado tan despreciable?" El león-cordero no dudó en replicar: "Soy un cordero y me siento feliz entre mis hermanos" "¡Qué absurdo!", rugió el otro león y le dijo: "Ven conmigo. Te mostraré que vives bajo una ilusión." Llevó al león-cordero a orillas de un río y haciéndole contemplar su propia imagen reflejada en las aguas, le dijo: "Mírate reflejado. Eres un león, como yo." El león-cordero contempló su propia imagen y exclamó con alegría: "¡Qué terrible equivocación he cometido! Ciertamente que soy un león. No soy en absoluto un cordero, como creía." Dicho lo cual, lanzó al aire un terrible rugido y se fue con el otro león.

¡Hermano! También tú estás balando como el león-cordero. Has olvidado tu verdadera naturaleza divina. La soberanía es en ti natural. La soberanía es un atributo del Ser. Pero, por causa de la ignorancia, has confundido al cuerpo con el Ser , y por ello tratas de no tener rival en cuanto al cuerpo físico se refiere, en los negocios, en la oficina, en la universidad, en los juegos, en los dominios y en cualquier faceta de la actividad. Pero sólo podrás alcanzar la soberanía absoluta realizando al Ser. Sólo la libertad del Ser, puede hacerte absolutamente independiente: Sólo el Ser puede convertirte en el gobernador supremo o el monarca absoluto de todo el Universo. Por tanto, realiza este maravilloso Ser y conviértete en un verdadero potentado en los tres mundos.

Sri Swami Sivananda

Me®

sábado, 13 de febrero de 2010

Ritual de las Cien Monedas Chinas


Este es un amuleto muy antiguo. Cuando los habitantes de china eran muy pobres y deseaban atraer hacia si mismos la poderosa energía del dinero, ellos reunían durante todo el año 100 monedas para ofrendar al animal del zodiaco que le tocara gobernar durante ese año. Las ponían en un bol de vidrio o cerámica y las mantenían durante todo ese ciclo sin tocarlas, para que la energía de abundancia se mantuviera intacta por todo ese año.
Durante todo ese periodo ellos juntaban otras cien monedas y cuando venía el cambio de año ellos tomaban ese dinero reunido, lo gastaban en los festejos de la celebración de la primavera o Año Nuevo Lunar y luego ponían otras 100 monedas para que el dinero los acompañara durante todos los meses que dura le regencia de un animal del zodiaco chino.

Con el tiempo esta tradición se ha ido regenerando pero en esencia no cambia ya que lo que importa es tener esa energía representando el dinero en tu hogar y ahora se colocan falsas monedas chinas, de esas que se hacen para realizar adornos, pero eso no altera el espíritu del ritual, por eso yo cada año despido mi año viejo regalando mis monedas chinas en paquetes de 10 a mis amigos más queridos y repongo con otras cien para que protejan mis arcas durante todo el año…

Solo puedo decirles que da resultados  ya que desde que hago este ritual que me traspasó una maravillosa y muy sabia anciana china, que me curaba con sus manos, el dinero no ha escaseado en mi hogar.

Si no tienes monedas chinas (yo hago bijouterie y por eso siempre estoy comprando en cantidades), puedes usar las monedas mas pequeñas vigentes en tu país -ojalá doradas- y crear tu pequeño pozo de abundancia…

Les dejo fotos de algunas de mis fuentes de dinero.

Un abrazo queridos lectores y les deseo un feliz año del Tigre de Metal


Mer

jueves, 11 de febrero de 2010

Ser Bruja II



Me tardé en continuar con el post Ser Bruja, pero aquí estoy…

Ser Bruja es poseer el conocimiento y la Sabiduría… Conocimiento es la teoría y Sabiduría, la experiencia.

Una bruja real no se dejará llevar por chismes o rumores, ella siempre experimentará por si misma para formarse una propia opinión… Así que no sirve decirle que esa persona es así o asá porque te responderá: “esa es tu visión, deja que yo formaré la mía”… y así muchas personas se alejarán al ver que no somos manejables…

…y ser bruja no es tan malo… suele ser muy divertido a veces cuando puedes ver cómo funciona la mente de los demás al enterarse por ejemplo que no perteneces a ninguna religión o secta. Que prefieres quedarte leyendo o escribiendo en casa antes que ir de copas o que conversas con tu perro y bailas al compás de la lluvia… Ellos imaginan que te quedas en casa cocinando a algún niño que has secuestrado para luego servírtelo acompañado de papas fritas… o que te quedas haciendo un maleficio para empequeñecer a alguien o que estás tan amargada que te encierras en tu cuarto a llorar todas las tardes… y todo eso porque no pueden entender que las brujas se han apartado de la manada, ellas conducen sus vidas sin nadie que las pastoree y deciden que hacer con su tiempo libre… y siempre eligen con el corazón.

Lo más común es que cuando algo va mal en la vida de los demás de pronto comentan entre ellos ¿No será que Mer me echó una maldición? Ah… pero cuando les empieza a ir de maravillas se debe a sus propios méritos…

Por todo lo antes enunciado una bruja prefiere la soledad, que no es una triste elección sino la más sabia, porque la verdad es que una bruja de tomo y lomo jamás está sola ni mucho menos triste. La principal compañía con la que cuenta es con ella misma… se ha encontrado a si misma, se conoce, se acepta, se abraza, se honra y no permite que otros la invaliden solo por vivir desde el corazón y tener semi domesticado a su ego…

Para ser bruja no es necesario llevar un Tarot en la mano ni revolver un caldero… Lo que te hace bruja es llevar muchos viajes a este planeta, haber encarnado muchas vidas y haber desarrollado bastante la conciencia. Eso permite que tu intuición (voz del alma) esté muy desarrollada y que seas capaz de conocer el alma de las personas…
Una bruja se siente parte de este Universo y no mejor ni superior que las aves, el río, la montaña, el caballo o los árboles… Respeta la creación y la disfruta a pleno.

Las brujas somos en verdad alegres, muy alegres y en eso se reconocen mutuamente: De pronto conectamos con alguien desde el humor y nos reconocemos como viejas compañeras de ruta… y seguimos avanzando juntas… En la actualidad camino con otras 4 brujas, todas escorpio, nacidas el mismo año y las cinco teniendo de arcano personal el 7 ¿Coincidencia? Nos consideramos hermanas universales y sabemos que seguiremos compartiendo muchas vidas más… porque como buenas pitonisas tenemos claro que nos falta mucho, pero mucho por avanzar y que volveremos una cuantas veces más a este planeta u otro para seguir evolucionando. No proclamamos (y menos creemos) que esta será nuestra última vida…

A veces nos reunimos a hacer mermeladas y nos causa gracia ver las caras del resto al vernos revolviendo un ollón con frutas y azúcar… les decimos que es una pócima para rejuvenecer… Ja! …y algunos lo creen.

Una forma de descubrir a una verdadera bruja es su conexión con la naturaleza. Si ves a alguna caminando descalza, saludando amaneceres, acariciando la brisa, abrazando árboles, dejándose besar apasionadamente por el sol, sembrando hierbas, disecando frutas, cosechando luces, teniendo un romance con las mariposas o colibríes, danzando con las olas, atrapando atardeceres, besando el arco iris… No lo dudes: es una Bruja.

Y si alguien te jura y requete jura que es bruja y que hará regresar a ese novio que se casó con otra, que alejará de ti a personas que consideras nefastas, o te entregará a ti y solo a ti el secreto para ganarte la lotería, no le creas... Una bruja jamás interferirá en el camino de otros y menos impedirá que vivas tus propias lecciones... porque las brujas estamos aquí para despertar al resto...

… por eso no es sencillo ser tan bruja… pero es muy entretenido porque las bujas no tenemos tiempo para aburrirnos. Siempre estamos haciendo cosas que nos llenan el alma, desarrollamos miles de proyectos, hacemos algún curso, viajamos por la vida y por el mundo… disfrutamos cada segundo y creamos espacios de calma para escuchar y sanar el alma…

...Y lo más importante estamos y somos… y así no hay quien se aburra.

Me® 

miércoles, 10 de febrero de 2010

Mi Amigo el Mar


Desde muy niña he sentido fascinación por el mar. Lo conocí cuando tenía apenas un mes de vida y me contaba mi abuela que ella, contra la voluntad de mis padres, tomó agua entre sus manos y la roció sobre mi cabeza recién rasurada… Fue casi un bautizo mientras era sostenida en los brazos de mi abuelo quien me presentaba a este majestuoso amigo tan azul y ondulante como serían mis emociones… y desde ahí quedé atrapada en estos poderosos brazos Neptunianos…

Tengo la suerte de vivir a una hora de camino de las más bellas playas de la zona central del país y así es que podido pasar la mitad de mi vida perdida en los azulados paisajes marinos.
Hubo un tiempo, cuando vivía en otro país, en una ciudad muy lejos del mar, en que siempre me las arreglaba para pasar en una playa varios días al mes…
Para mi el mar es sagrado. Por algún tiempo lo consideré casi una deidad y lo honré y respeté como tal.

Revisando el álbum de mi vida veo como todos los sitios a los que he viajado y los momentos más importantes, esos que llenan el corazón de felicidad, tienen como telón de fondo un mar azul, verde, turquesa, con reflejos dorados y a veces gris… El ha sido mi gran compañero en más de una vida ya que mi Nodo Sur se encuentra en Piscis. Así que me considero una gota más de ese infinito océano.

Recuerdo que, en la adolescencia, una amiga de mi madre le decía a ésta que me hiciera ver porque no era normal pasar tantas horas junto al mar, que las niñitas normales iban de fiesta o de compras, pero no hacían eso de caminar por las orillas del mar o contemplar extasiada el vaivén de las olas sentada en una roca… mi madre le hizo caso y luego el psicólogo le explicó que tenía una hija muy intro y que me buscara medios de expresión porque me costaba la extroversión de manera común o normal… y fue cuando me inscribieron en clases de canto, música, baile y cuanta cosa relacionada con el arte encontraron y en todas me sentía bien… en tanto yo continuaba con mi eterno romance con este gran amigo de aguas azules y danzantes…

No concibo la vida sin pasar algún tiempo cerca de este gran amigo, pero he encontrado personas que no han visto nunca el mar y me han provocado un  sentimiento de mucho pesar. Me cuesta imaginar la vida sin poder dejarse acariciar por estos ondeantes brazos acuosos… Para mi es tan imposible como intentar vivir sin el aire que respiramos.

La vida junto al mar se vuelve más placentera. Desde que las ropas que usamos para protegernos del clima húmedo es más liviana y el calzado para caminar sobre arena es más cómodo hasta la embriaguez que provoca en los sentidos el aire purificado, la visión se llena de la majestuosa presencia azul, y los oídos escuchando el clamor de las olas, la piel recibiendo la suave caricia de la brisa marina o los dorados rayos del sol, los pies siendo masajeados por esos granos arenosos… todo se vuelve maravilloso junto al mar.

Estando en presencia del mar se facilita en viaje interior. Nos reconectamos con nuestra esencia. La vida en la ciudad nos desconecta de nosotros mismos ya que requiere de un accionar automático. Nos alejamos de los que somos por responder de manera mecánica a todos los requerimientos de la vida citadina… Estando junto al mar reconectamos con lo que somos, volvemos al origen y eso nos pone alegres, receptivos, confiados, serenos...

Independiente del concepto de “arena y sol” que asocia al mar con playas rebasadas de gente en bañador, pieles bronceadas, música, fiestas y desenfreno, para mi el mar es un compañero… es inspiración… es relajo… es pasión… es mi amigo, el Mar…

Me® 

 Si reenvias este texto, respeta el trabajo de la autora, no elimines ni cambies su nombre ni el texto. Cita la fuente correctamente. Se consciente de tu ética espiritual.

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