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martes, 30 de octubre de 2007

Pleito a la luz



La oscuridad pensó que la luz cada día le estaba robando protagonismo y entonces decidió ponerle un pleito. Así lo hizo y llegó el día fijado para el juicio. La luz llegó a la sala antes de que llegara la oscuridad. Allí estaba el juez y los respectivos abogados.

Esperaron y esperaron. La oscuridad estaba fuera de la sala, pero no se atrevió a entrar. Simplemente, no podía. Así que, pasado el tiempo, el juez falló a favor de la luz.

La luz es la Consciencia y Sabiduría... La oscuridad es inconsciencia e ignorancia... Allí sonde llega la Luz de la conciencia la ignorancia se anula... No existe... oscuridad no puede anular a la luz, pero la luz no piensa siquiera en entrar en pleito con las sombras porque es incapaz de verlas...

Cuento tradición zen

Mer

lunes, 29 de octubre de 2007

No es mi problema...




Sucedió que un Maestro Zen estaba pasando por una calle, cuando un hombre llegó corriendo y lo golpeó con fuerza.

El Maestro cayó. Luego se levantó y continuó caminando en la misma dirección en la que estaba yendo, sin siquiera mirar hacia atrás. Un discípulo iba con el Maestro; se quedó atónito y dijo: "¿Quién es ese hombre? ¿Qué es esto? Si uno vive en esta forma, entonces cualquiera puede venir y matarte. Y ni siquiera has mirado a la persona y no sabes quién es, ni por qué lo hizo".

El Maestro dijo: "Es su problema, no el mío".

Cuento zen

Mer

lunes, 22 de octubre de 2007

Originalidad...


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"La originalidad consiste en volver al origen.
De modo que es original
aquel que, con sus medios, vuelve a la
simplicidad de las primeras soluciones."

 Antonio Gaudí

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Me®

martes, 16 de octubre de 2007

Cuatro formas de tolerancia.



La mayor fuerza de la humanidad no consiste en las armas de fuego,
puños, ni en un poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia.

Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.

Hay cuatro principios para la tolerancia:

1. No responder a las blasfemias

Cuando somos insultados, provocados o acusados injustamente debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos víctimas de la blasfemia, nos igualamos con aquellos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio usándolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronunció, esta fuerza es, naturalmente, mayor.

2. Mantenerse calmo frente a los infortunios

Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación. Si la intención es buscar venganza de un odio momentáneo, no alcanzará el éxito de grandes hazañas.

3. Compasión frente a la envidia y el odio

Frente a la envidia y el odio de otros no responder igualmente con odio y envidia, sino con corazón abierto y alma compasiva, ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica, demostrando así, con educación, nuestra superioridad.

4. Gratitud frente a las difamaciones

Si alguien lo insulta y difama, acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso. Cuanto más oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con ética, compasión y misericordia; solamente así la superaremos, con moralidad y tolerancia.

El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos y opresiones.

Maestro Hsing Yun



Mer

viernes, 12 de octubre de 2007

Todo es pasajero...



Unos guardias se presentaron ante el rey conduciendo a un hombre con aspecto de mendigo.

- "¿Por qué traéis a este hombre?", preguntó el monarca.

- "Majestad, no sabemos si es un loco, o quiere ofenderos, pero... ¡dice que desea dormir en esta posada!", contestó el jefe de la guardia.

- "¿Cómo llamas posada a mi fabuloso Palacio?", inquirió el rey al detenido.

- "¿De quién era este lugar antes?", preguntó a su vez el mendigo.

- "De mi padre."

- "¿Y antes?"

- "De mi abuelo."

- "¿Y antes aún?"

- "Del padre de mi abuelo."

- "¿Y dónde están todos ellos ahora?"

- "Murieron."


- "¿Y cómo a un lugar donde van y vienen gentes de paso no lo llamáis posada?"


Tomado de la red

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